martes 27 de diciembre de 2011
Now...Waiting for the end of the world
domingo 6 de noviembre de 2011
Noche y un farol naranja
Y sonrío, medio irónicamente; es una noche de esas que después de tanto tiempo yendo con la corriente te detenés y ves las paradojas que fueron apareciendo a lo largo de tan corto trecho.Tengo una de esas sonrisas de costado y miro para abajo, y pienso, y recuerdo, me pregunto por qué no estoy muriendo en este mismo instante.
Sorpresas? No, ninguna en realidad, nada está fuera de su lugar, para ojos inexpertos todo transcurre con la mayor normalidad posible.
Normalidad....Nunca me llevé bien con la normalidad a decir verdad. No por increíble o trascendental, pero hacer las cosas a la sencilla nunca se me presentó como una chance.
No se bien que es lo que quiero en estos momentos, canalizar tal vez? Día que pasa todo va perdiendo sentido y razón de ser, se va asimilando a una parodia, a un tragicómico, pasé de ser The drama queen a una ridícula.
Seguramente me quedé con un rollo medio obsoleto, muy por el contrario de lo que intento pretender y aparentar. Acá adentro las cosas son más difíciles de desatar de lo que sale a superficie pero ese cartelito que dice prudencia por más incauto que sea, tarde o temprano aparece.
La realidad es otra, y me la estoy cargando como una pesada mochila, llevándola de un lado hacia otro, sola, porque no es más que mía. Y no confío dejarla en ningún otro lugar.
Pero así y todo muero por una revancha, una conclusión, cantar el tanto y dejarlo sobre la mesa. Las cosas claras, y sin rodeos.
Llegué tarde tal vez? Me dormí en su determinado momento? Hay cosas que nunca voy a poder saber con exactitud porque esta es una guerra de mudos. Una que no necesitaba palabras sino miradas.
Y sonrisas irónicas.
Para ciertas cosas hay que seguir caminando y no se puede detener o dar marcha atrás. Si no lo hacés vos te obliga todo lo que te rodea o te quedás rezagado. Creo que el tiempo no me dio tiempo y las cosas las determiné fluyendo, sobre la marcha.
Mal no está, pero siento que estoy viviendo en piloto automático, y una gran máquina decide sobre mi, me escondo en el segundo plano. Yo solo medito y recapacito, un ente externo actúa por mi. Y me conduce por lo obvio, por lo visualizable.
Me desacostumbré a eso, siempre odié todo lo que resultase predecible y soy el mayor ejemplo de eso. soy Crónica de una muerte anunciada andante. Todo el tiempo me pregunto si eso pudo haber estado bien.
Más allá de las tranquilidades y calmas relativas que resultan, hay algo más allá de eso?
Se apaga la luz y mientras el mundo se recuesta tranquilo sabiendo que las cosas van bien yo me siento arrepentida de cosas que nacen viven y mueren lejos de mis manos, lejos de mi control. No las determino ni soy capaz de hacerlo; y así y todo me arrepiento.
No por culpa, sino por la sensación de vacío, de refugiarme en el background de la historia.
Me acuerdo estar sentada en un tren frente a un ventanal enorme, y ver como pasaba el paisaje escarchado del norte de Inglaterra y el sur de Escocia del otro lado, queriendo agarrarme de cada fotograma que aparecía por milisegundo. Incontrolable, porque se iban desvaneciendo uno a uno con la velocidad del tren.
Bueno, esto es algo así, las cosas van escapándose y el resguardo de mi memoria no es infinito por más que quiera refugiarme allí.
Ni siquiera se hasta que punto debería refugiarme, refugiarme de qué?
El pasto, el cielo y dos gigantes, cosas chiquitas que compiten con cosas mucho más grandes.
Hay cosas que van a permanecer en su lugar y bajo tierra, tengo una cajita de cosas así, recolectadas de varios momentos que simplemente dejaron huella. Para mantenerlos vivos en algún lugar.
Tiene sentido eso? Hay miradas que me dicen que no, pero tampoco tiene gran razón de ser más que la de permanecer conmigo, en definitiva no estoy dañando a nadie, esta vez.
Voy a seguir sonriendo de esta manera un tanto amarga, me voy a limitar a eso porque para ciertas cosas ya se metió demasiada mano y hay que dejar de revolver. Hay cosas que nunca van a cambiar. Hay cosas que nunca se van a mover de ahí.
Y otras cosas van a seguir cambiando, porque de eso se trata, de convivir con todo aquello que permanece atado a vos e intentar que no se descontrole demasiado. Tal vez algún día se irá esfumando con el viento.
O tal vez no, pero no es tiempo de considerar esa idea.
Supongamos por una sola vez, que las cosas van a salir bien tarde o temprano.
lunes 3 de octubre de 2011
Recapitulación
Entre otros cálculos también puedo decir que estoy arrancando mis dos últimas dos semanas con veinte años.
21...
Me voy a tatuar le dije a mamá, me miró indignada, pero no dijo nada. Son esas cositas bien chiquitas que te hacen caer en la cuenta de cómo pasa el tiempo. Hace unos años me hubiese ganado un buen reto, pero qué sentido tiene retarme, tranquilamente podría irme fuera del país, casarme con un jeke y ser su novena esposa.
Tengo (casi) veintiún años....no dejo de repetírmelo.
Estoy haciendo una carrera universitaria.
Estoy estudiando idioma.
No se manejar
No se cocinar
Viajé
Tengo uno (o varios) grupos de amigos.
Tengo a mi familia y a todos mis asuntos familiares.
Tengo mis mil y un problemas amorosos.
Formé una opinión de la mayoría de las cosas que me rodean.
Y como toda persona grande también tengo miles de metas, frustradas en su mayoría.
No entiendo bien por qué, pero me puse a deliberar conmigo misma y a hacer una recapitulación de mi vida mientras...lavaba una taza, preguntándome...estoy contenta con dónde estoy y quién soy?.
La respuesta realmente no la se, y de eso también me di cuenta hablando con mamá.
¿Estás triste o contenta por cumplir 21?
No se...
Cómo no vas a saber...admirable tu conexión con tus emociones eh....(el sarcasmo debe ser algo hereditario).
Siempre fui la mejor para ser muy exigente conmigo misma, razón por la cual siempre vi, veo, y voy a ver que por más bien que vayan las cosas, hay un algo, ese mismo algo que las arruina, para todo un pero.
Ni que las cosas me hayan salido tan bien alguna vez tampoco, pero creo que si hay algo que me falta experimentar es la plenitud.
Creo que es algo que se potenció mucho desde el año pasado principalmente, y lo académico tuvo mucho que ver.
Pasé toda una infancia y una adolescencia acostumbrada a hacer las cosas que debía sin complicaciones, con mucha facilidad y con muy buenos resultados, y siempre fui muy consentida por ello, creo que llegué a pensar que era alguien especial por esa única razón, ni que mi colegio hubiese sido para niños superdotados o algo así, pero inconscientemente yo misma y mi alrededor me hacían pensar que estaba siempre un poquito más adelante.
La facultad fue un gran cambio para mi. Me movilizó a un plano completamente distinto, ya no estaba en mi terreno. Ergo, crisis...crisis total.
Pasé de sentirme alguien medianamente destacado a ser el promedio y ohh el horror.
Tengo que reconocerlo, es algo que todavía me cuesta asumir, me cuesta asumir ver gente por encima mío; de vaya uno a saber dónde, saqué un sentimiento de competencia muy fuerte en todo lo que toco, veo, pienso y hago.
Pero también se que no es por incapacidad, sino por desgano que estoy donde estoy y no llego más lejos. Y ese creo, se ha convertido en el principal obstáculo en mi vida...A veces me pregunto si me hace feliz estar en la inutilidad y convertirme en alguien mediocre, y entro en pánico, pero no es la motivación suficiente como para ponerme en movimiento, y todavía no entiendo bien por qué.
Creo que muchas de las aspiraciones de mi vida se basan en la ficción, es decir, de lo que consumí toda mi infancia de la televisión y el cine. Me creí yo misma el cuento de ser la protagonista principal de mi propia película, una con complicaciones, problemas, el bien y el mal, pero que siempre a fin de cuentas, termina con un final feliz. Siempre sentí que iba a ser alguien especial como la gente de las películas. Ya no se si es por eso o por que es una idea que quedó arraigada a mi ser, pero si bien no se cómo cuándo o dónde, se que quiero llegar lejos en mi vida (y se contrapone totalmente con mi actitud al respecto).
No me imagino a mi misma dentro de veinte años en un monoambiente oscuro de Capital Federal, cebando mate, escuchando la radio AM, barriendo y planchándole el guardapolvo blanco a mi hijo que se está tomando un te con leche mientras se rasca la nariz.
Dios....si hay una imágen que me aterra acerca de mi futuro....es terminar así (igual convengamos...no sé usar la plancha prácticamente, así que ahí ya hay un punto a mi favor). Tal vez tengo una mirada demasiado burguesa sobre la vida...who knows.
Siempre pensé, también, que encontraría al tan gastado y ansiado príncipe azul en mi vida.
Está bien, apenas tengo veintiún años, tal vez me precipito mucho descartando esa posibilidad. Pero la realidad es que si tengo que empezar a contar la cantidad de supuestos príncipes azules que creí haber encontrado, tengo que desenrollar un papiro enorme.
Bueno, creo que he llegado a lo que yo denomino la gran frustración de mi vida no?. Si quisiera me podría extender en este terreno, vengo extendiéndome hace cuatro años, pero básicamente si hay algo en lo que todavía tengo que aprender, incluso teniendo casi 21 años...es en eso...
No se si usaría la palabra adictivo porque es un poco fuerte, pero creo que sencillamente no puedo evitar que cuando la más mínima chispa salta aflore dentro mío la necesidad de extenderlo, y extenderlo y seguir extendiéndolo ad infinitum, porque realmente, es algo que me gusta sentir.
Pero, y más allá de que tengo experiencias de sobra para saber que es algo que termina mal, todavía no puedo ponerle un freno a las cosas cuando debo, y eso ha sido así desde que tengo catorce años hasta el día de hoy, sin un más mínimo cambio.
Lo único que he podido sacar en limpio de todo este tiempo es la total seguridad que tengo al decir que la amistad entre el hombre y la mujer es algo que no puede existir...por lo menos para mi.
Siempre está la excepción a la regla, y ahí está él, arruinándome todo el speech, pero vamos, más es una isla en el medio de un océano en Júpiter, un caso de demasiados.
Es un panorama un tanto triste, debo decirlo, porque es como ver directamente hacia un tsunami. Lo veo venir, lo veo venir y lo veo a la distancia...pero no puedo hacer nada al respecto! Y ahí es cuando digo, oh Dios...necesito terapia, soy una enferma.
Igual por más que me queje, es una sensación hermosa, at the beginning por lo menos, y creo que eso es lo que hace que siempre se repita el mismo cuadro.
Habría que tramitar el tema de la caída después...pero cuánto más tiempo tengo? 60 años? Algo podré inventar.
Me volví alguien muy frío me dijo él entre lágrimas el otro día, entre las miles de otras cosas que ojalá no hubiesen sido dichas. Y me puse a pensar cuán fría he sido yo toda mi vida.
Tal vez no para el exterior, tal vez me conocés hoy y pensás que soy más social de lo aguantable incluso (en ciertos aspectos, tampoco para tanto), y sin embargo creo que muestro al exterior un 30% de lo que tengo dentro mío, y antes era mucho peor.
En otros espacios he escrito exactamente esto, de fingir, de usar máscaras, de saber como esconder cosas en el interior y cómo lo he hecho toda mi vida.
Creo que jamás voy a tener un diálogo tan extenso como el que tengo en permanentemente con mi cabeza, creo que por más que cualquiera esté seguro de conocerme, hay muchas cosas que nunca vieron la luz.
Es un poco triste sentir que existe un ser humano por detrás, en realidad, es feo sentir eso cuando tenés trece o catorce años y te sentís....diferente.
Con el tiempo he aprendido a convivir con ello y se conserva con un poco de recelo. Me parece que no es casualidad que mi serie favorita sea Dexter (aunque dudo que de momento me lleve a matar a nadie).
Estoy por cumplir 21 años, se muy bien quién soy, y no puedo definir si es algo bueno o algo malo.
Soy medio egoista, mantengo un poco de timidez, me gusta reírme y amo la música.
Siempre intento complacer al otro y nunca puedo ver algo como blanco o como negro.
Me gusta soñar y siempre busco la tranqulidad, pero voy en camino inverso para conseguirla.
De chiquita me daban miedo los perros, hoy solamente me da miedo la soledad y el sufrimiento ajeno.
Siempre evito confrontar a la gente, pero me encanta hacer sonrojar a alguien diciéndole la verdad.
Soy chiquita, en todos los sentidos de la palabra, y a veces me quejo, pero a veces pienso que no estoy preparada para ser grande.
Soy impaciente, inquieta, cómoda y creo que soy buena.
Me gustaría poder decir lo mismo el día que me lamente por cumplir 25, o 30.
Y como soy impaciente no veo la hora de averiguar en dónde voy a estar parada en ese momento.
Pero hoy estoy acá, a punto de cumplir 21, se supone que me tengo que sentir bien o mal? Mi mamá todavía espera a que le responda algo...
sábado 10 de septiembre de 2011
Cul-de-sac
Este es el momento previo a mi texto en el que empiezo a querer ponerle orden a las cosas que tengo por descargar y en el que me apabullo con todo el caos de eventos que andan por ahí.Momento...Loading...
Siempre que supero cosas...hechos, circunstancias, estados de ánimo, siempre que logro ver hacia atrás y ver que estoy mejor, me repito lo mismo, lo que se ve acá constantemente, It's times like these you learn to live again.
Pero ya no puedo esperar a que ese día llegue...el día de hoy me consuelo cada mañana que me levanto pensando lo mismo...It's times like these you learn to live again...y ya va a llegar ese día, ya va a llegar. Me trato de dar fuerzas pensando que estoy aprendiendo de las cosas difíciles...porque es el único consuelo que puedo encontrar en estos momentos, pensar en un mañana en el que ya haya podido superar las cosas.
No pude haber hecho referencia a un concepto más acertado para los tiempos que pasan: Caos, en su máxima expresión; dentro de mi cabeza, bajo este techo, en mis alrededores.
La total y completa incertidumbre de todo, no hay nada peor..da miedo, no te deja prepararte a nada, siempre alerta, siempre esperando caer contra el piso.
Así y todo, hay cosas que, por más que te prepares, por más que esperes por años, cuando pasan la caída es fuerte.
Y el tiempo sigue pasando, muy por el contrario de su fama de implacable, pasa desapercibido, sigiloso, irrelevante.
Recuerdo un muy mal Mayo, en el que deseé día tras día que ese mes terminara, ansiando que solo fuera una mala racha...y no se si es que mayo se prolongó 120 días más y no me enteré o las cosas no hicieron el mínimo cambio. Pero todo va en una rápida picada.
Empecé el año estando en guerra conmigo misma, como siempre suelo estar, jamás imaginé que iba a estar en el último trimestre del mismo, en guerra con el mundo, tampoco creía que después de semejante comienzo, iba a pasar por un tramo tan gris en todos los aspectos de la palabra. Dicen que lo que no te mata te fortalece, y yo muerta no estoy...por qué me siento tan débil entonces.
Estoy llena de miedos e inseguridades, y no del tipo de siempre. Están en juego muchas cosas importantes y directamente no sé hacia dónde inclinar la balanza de inocentes y culpables.
La lista de cosas se hace larga, como si no fuera suficiente con un gran conflicto, se van sumando las polémicas habitués que nunca se terminaron de ir.
Y no dejo de repetir en mi cabeza diálogos y manifestaciones que nunca van a ver la luz. Como si estuviera en condiciones de afrontarlas más allá de las paredes de mi cabeza.
Intenté soltar el volante y andar en piloto automático pero no, no puedo con mi genio.
Creo que lo dejé claro en ocasiones anteriores, cuando tenés enfrente tuyo una tormenta que amenaza con llevarse todo por delante..no te queda más que agarrarte de las pequeñas buenas cosas que podés encontrar..y aprovecharlas...más allá de lo que pueda llegar a costarte. Al menos a veces mantengo mi mente distraída creando utopías.
Es como un fuerte tranquilizante, que se esfuma cuando traspaso la puerta y digo "ok, tengo que volver al planeta tierra" a lidiar con la guerra de nuevo...
Muchas veces me pregunto qué precio estoy pagando, estoy segura que es una cuenta sin saldar, karma, algo por el estilo. Lo hago muchas veces.
Lo que no puedo entender es por qué hay otras personas pasando por lo mismo. Y por qué no soy capaz de colaborar en detrimento de esa situación. A fin de cuentas eso es lo que más pesa, la inutilidad frente al desmoronamiento que ves pasar frente a tus ojos.
Estática, Inmóvil, para conmigo y para el afuera, estoy en una nada desesperante, adormecida, reaccioná me digo a mi misma, protegete, protegé.
Es difícil encontrar de qué agarrarse también, la pago por primeriza en algunas cosas, estoy caminando mientras el camino se abre paso solo, o algo así...
De nuevo la incógnita, porque no encontrás respuestas en ningún lado, ninguna guía, ningún apoyo, y el gris se hace presente de nuevo.
Las condolencias no sirven, y pareciera que es lo único que se puede encontrar allá afuera. Una cara de circunstancia, un consejo de galleta de la buena suerte y un abrazo esporádico. Gracias pero no, no necesito la lástima, ni las caras tristes. Me gustaría una solución un poco más pragmática, pero no, es difícil encontrar a quién camine realmente en tus zapatos y realmente ponerse en situación no es lo mismo, porque se que mientras yo retomo mi camino y tengo que lidiar con aquello y vuelvo con una mínima palabra de aliento del otro lado ya hay algo más importante rondando como cual va a ser la cena del día de hoy.
Cuando era más chica me decían son cosas que pasan, son cosas que la gente grande hace. Ahora que soy grande pienso... Era bastante cómodo conformarse con tan menuda explicación y tener la certeza de la momentaneidad del hecho, pero fui creciendo y dándome cuenta día a día que no era tan simple como parecía.
Y contra más crezco aparecen más factores, ¿en algún momento podré ver la imagen completa? who knows..
Porque soy una persona que vivió toda su adolescencia con una introversión enorme, aprendí a esconder cosas y acá estoy....sonriendo, para el afuera, y fugazmente para el adentro -cuando me olvido, claro está- agarrándome de lo poco lindo que encuentro, así de autodestructivo como sea, deseando que la imagen se invierta y que donde las cosas pasaron a negro se destiñan, y que esos grises que hacen que todo sea más lento y aburrido, tomen algún pigmento..y repitiéndome...It's times like these you learn to live again, con la certeza de saber que el 2011 no va a terminar siendo de mis años más brillantes, pero que al menos servirá como una marcada experiencia de vida, como todo.
martes 6 de septiembre de 2011
Chaos
Perdón por el abandono, blogconpatas, esta vez no es suficiente para mí con escribir.
martes 21 de junio de 2011
Life
Cuando parece que está todo oscuro y no hay lugar donde caer muerto son esas, las pequeñas cosas, las más simples las que te pueden salvar de aquello que va destruyéndote poco a poco.Y van cobrando más importancia con el tiempo, cuando vas percatándote del efecto anestésico que tienen, por más efímero e insignificante que sea, el mundo por una sonrisa.
Hay cosas que de momento sentís que podrían durar toda la vida así, hacés tu mundo aparte, fabricas toda una realidad paralela, ajena a lo que te daña, ajena a todo lo incorrecto; es perfecto, en la teoría y en el imaginario propio es inmejorable.
Pero hay ciertas cosas a las que no te acostumbrás nunca...hay dolores que no se hacen más soportables por la simple presencia del tiempo.
Es como viajar en avión, no importa cuán antes te abroches el cinturón o cuán antes el avión saque las ruedas....el choque con la tierra te tambalea, te da vértigo... o como volver de las vacaciones, siempre te decepciona...siempre te despedís simbólicamente de todo lo que te significaron, siempre aparece en tu mente el "qué rápido pasó" , "no quiero volver".
Hay ciertas palabras que te hacen cosquillas en las manos y en los oídos; como los mosquitos, son tan indeseables, y sabés que están pululando por ahí, y que en cualquier momento reaparecen. Y ahí bajás, le soltás la mano a ese castillito que armaste en el aire por, por ahí, minutos...con suerte un par de horas. No, no te alejaste kilómetros, en tu cabeza estabas a años luz...El choque es fuerte, esa pequeña palabra, esa pequeña expresión empieza a ramificarse enfermizamente, como una inyección de contraste en el corazón.
No por nada te alejás mentalmente de eso, tanto conciente como inconcientemente te refugiás de los errores que no querés ver, los tuyos, los de otros..los de todos. La única justificación que se te viene a la cabeza es que todos somos humanos, todos tenemos debilidades y todos nos equivocamos. ¿En qué universo eso podría ser suficiente? ¿En qué momento eso justifica el dolor?
En cierto punto te agarrás de lo poco bueno que podés rescatar, una simple y pequeña porción de la realidad, y la desarrollas, la explotás y comenzás a construír desde ahí, y tiene un perfecto equilibrio cada vez que entrás en contacto con ella.
Pero te olvidaste que estás viendo un árbol y no el bosque completo; te descuidaste y no pudiste darte cuenta que la verdadera realidad toma otro rumbo y es incompatible con todo aquello que construíste, realmente te percatás que no puede funcionar tal y como lo planificaste.
..Y ahí estás parada, mirando como esa porción de vida se va caminando lentamente, fusionándose con la oscuridad, más allá de tu vista.
Tenés muy claro que siempre va a haber muchas cosas que no vas a saber, que por más que te guíe el instinto y la lógica, te faltan los hechos concretos, el panorama en su totalidad. Pero por más que tu cerebro no pare de intentar recrear sádicamente aquello que no podés ver...sabés, dolorosamente sabés que a veces es mejor no ver ciertas cosas...que a veces es como dicen y es mejor vivir en la ignorancia...o por lo menos poder otorgar el beneficio de la duda, y momentáneamente salir al paso e ignorarlo.
No hay otra salida...no tenés otra salida, a fin de cuentas hay ciertos rompecabezas a los que siempre les va a faltar una ficha para poder resolverlos, y por más que intentes completarlos con lo que se te ocurra, no se puede.
No todo está al alcance de tus manos, no todo sale como vos querés.
No todos viven sus vidas en base a como vos pretendés que la vivan.
Los bebés lloran, a algunos se les tapan los oídos, las azafatas van a sus posiciones, siempre te da vértigo, es una sensación un tanto extraña.
Sabés que por más implacable que parezca, el tiempo no es cura de todos los males... destino, karma, cobra el nombre que quieras, pero a veces influyen y se interponen muchas otras cosas más complejas que el tiempo no puede desanudar.
Mientras tanto sabés que contás con esa pequeña porción de humanidad, alienada quizás, fruto de tu imaginación, un tanto irreal, otro tanto forzada, pero sigue ahí, y mientras siga ahí, vos estás de pie, y en ese instante las culpas y responsabilidades proyectadas hacia todas las paredes, se disuelven como en un vasito de agua.
No es la respuesta a los problemas de nadie, pero inconcientemente buscás la paz en donde sea....como sea, por más efímera, intrascentente o imposible que sea, a veces todo da tanto miedo que no te queda otra que cerrar fuerte los ojos y agarrarte de ese pequeño rincón de olvido.
Creo que si me preguntaras el motivo o sujeto de todo el pensamiento, no podría responder...simplemente responde a una y miles de facetas que tiene mi vida el día de hoy.
In your house I long to be
room by room patiently
I'll wait for you there
like a stone I'll wait for you there..
..alone




