lunes, 12 de abril de 2010

El día más especial de tu vida.

7 de la tarde, mi papá recién vuelto de un viaje a Bolivia nos dice que deberíamos ir a hacer presencia al cumpleaños de quince de la hija de un amigo suyo. Genial, por lo menos el estar perdiendo tiempo en vez de estar haciendo el análisis para Arquitectura 1 va a tener "justificación".
Me cambio, nada demasiado elegante, de hecho ni siquiera pierdo tiempo en bañarme porque consideré que no estaba tan impresentable.
¿Quién llega a un cumpleaños de quince de domingo a las 7.30 de la tarde/noche?, ni siquiera estaba abierta la puerta.
Hacía cuatro años que no pisaba Ianni, uno de mis favoritos. Adentro, las luces estaban apagadas y la mayoría de la gente estaba sentada en sus mesas, mirando en dirección al centro de la pista de baile.
Estaba tan desubicada en ese lugar, en ese momento, que era divertido, literalmente no conocía a nadie exceptuando a mis viejos.
Nos sentamos sin que nadie se percatara de que tres desconocidos habían aparecido de la nada casi al final de la fiesta para figurar. Cuando me dedico a buscar el por qué, me doy cuenta del segmento de la fiesta que se estaba desarrollando...Cuatro chicas de vestido corto, pasándose de mano en mano un micrófono, cada una con un papel en la mano leyendo nerviosa y emotivamente una carta hacia la festejada. Los cumpleaños de quince, una de las sucesiones de clichés por excelencia. Todo el mundo sabe exactamente que va a pasar minuto a minuto, que es lo que está por venir, qué va a pasar, lo esperan ansiosamente, y sin embargo, cuando esta clase de segmentos se dan, todos se emocionan como si fuera algo sorpresivo, conmovedor, como si esas palabras, o esas acciones nacieran íntegramente de la persona que las está haciendo.
Yo nunca lloré en un cumpleaños de quince, ni en ninguno de los viajes de egresados, no es algo que ande pregonando por el mundo orgullusamente, pero que se yo...de hecho sentía hasta incomodidad (principalmente en Bariloche, quizás en lo demás no era conciente de lo que estoy diciendo ahora, pero de cualquier manera no me emocionaba), ver que todo el mundo alrededor mío era un mar de lágrimas...siendo sincera hasta intenté forzarme a emocionarme, pero nunca ese plan terminó en nada más alla de un rotundo fracaso.
Es que sencillamente esa clase de cosas las veo como una clase deber social, o cultural, o algo por el estilo, tan inculcados en la cabeza de todos, que sale de manera automática, y a mi sinceramente me emociona más lo espontáneo, lo que sale de adentro cuando la persona lo siente, y no cuando el evento lo dictamina.
Por ejemplo, y retomando a la temática del cumpleaños de quince, supongamos que está esta hipotética quinceañera leyendo las dedicatorias de sus quince velas, entonces llega el turno de la dedicatoria hacia la hipotética mejor amiga de la hipotética quinceañera, todos se emocionan, la amiga llora, la abraza, le dice que la ama con lo más profundo de su ser. Todo responde a la regla.
¿Qué pasaría si la hipotética quinceañera pasa de la vela dedicada al primo de la amiga de la hermana del compañero de curso que una vez le prestó una birome Bic azul, a la vela dedicada a la madre, el padre, el padre y el perro que viven con ella? Oh si, querida quinceañera hipotética, se te vino la noche y ya dejaste de tener una mejor amiga hipotética.
Cumpleaños de quince, todo es tan protocolar, un cliché tras otro.
La cuestión del asunto es que yo me dirijo a sentarme, bastante malhumorada porque ni siquiera llegué a la parte de la comida ( OK, nota al margen, si, los cumpleaños de quince son superficiales, pero la comida...LA COMIDA, merece la pena totalmente). Y están estas cuatro chicas leyendole a la quinceañera mientras una cámara le da de lleno en la cara con una luz que hasta a mi que estaba a cinco metros me enceguecía.
Amiga 1: "Bueno...*Fulana*..qué puedo decirte que no sepas? sos una de mis mejores amigas, en estos 10 años que llevamos de amigas me demostraste ser la mejor, que estás en todas, que puedo confiar A MUERTE en vos, y SABELO que vos también conmigo. Te acordás aquel día en el que ibamos caminando por la vereda y estabas usando medias verdes y había una baldosa salida y vos te resbalaste y te caiste con la mano derecha primero y nos reímos tres minutos y justo después paso un señor en bicicleta y pasó eso que VOS SABÉS BIEN? vivimos tantas cosas, salidas, mañanas en el colegio, tardes haciendo la tarea, almuerzos en mc donals, trabajos prácticos de matemática, en fin TE AMO COMO A NADIE EN EL MUNDO, ESTÁS HERMOSA *Amiga 1 tiene superpoderes que le dejan ver el futuro y los usó al momento de escribir la carta para ver como estaba Fulana esa noche*
Amiga 2: Bueno...*Fulana*, qué noche tan especial hoy!!!, sé que estas RE emocionada y que esperaste esto MUCHÍSIMO tiempo, qué puedo decirte...sabés que vales ORO para mi, sos una de las personas más importantes en mi vida, y SIEMPRE lo vas a ser, somos tan iguales, y me conocés tanto que con UNA SOLA MIRADA ENTENDES TO-DO, como aquella noche que estabamos en * matiné random* y paso lo que sabes que pasó y me miraste y nos morimos de la risa. Sos una personitititita hermosa, con unos valores enormes, a la cual me MUERO si la pierdo, siempre juntas, lo sabés, feliz cumple hermosita mia, te amo.
Amiga 3: Hay *Fulana* por fin llegó el día! cuánto lo estuvimos esperando no?, quiero que sepas que me hace muy feliz estar acá con vos a tu lado, despues de unos dos años en los que pasamos por TO-DO, desde rateadas hasta noches enteras sin dormir en tu casa, todas esas cosas me enseñaron la clase de persona que sos, linda, hermosa, romántica, simpática, tierna, graciosa, divertida, buena onda, buena persona, se que puedo confiar TODO con vos, sos mi mejor amiga, mi hermana, y me alegra mucho estar hoy acá con vos *repite*, sos lo más importante que tengo en la vida, gracias por todo lo que hacés por mi, feliz cumpleaños.
Amiga 4: Bueno, háganse la idea de que dice un texto relativamente igual a todos los anteriores, con la misma clase de frases que transcribi irónicamente palabra por palabra.
Termina la carta popular, la quinceañera se levanta de sus aposentos, abrazo general, tanta emoción que se veía que las chicas tenían como espasmos, temblaban y se sacudían cual contacto con un tomacorrientes mojado.

A esta altura ustedes tienen la libertad de pensar que soy una vieja demasiado cínica metida en el cuerpo de una chica de 19 años a la cual la separan no más de cuatro años de aquellas personas pero que es tan amargada que no puede ver las cosas con buenos ojos.
Pero la realidad es que si bien todo este acontecimiento me resultó irónicamente cómico, también sentí una especie de envidia por esas chicas.
¿Por qué? porque no tienen idea de lo que dicen, y por eso mismo son felices con cada minúsculo hecho que pasa en sus vidas.
Faaa, Stefanía, vos si que tenés idea de la vida misma no? La verdad que no, soy totalmente conciente de que me falta demasiada tela por cortar en mi vida, pero aprendí que hay ciertas cosas que cuando era más chica decía con total soltura y que ahora mi propia cabeza me limita a hacerlas porque sé que no son así.
Pero a los quince años era prácticamente igual a todo ese manojo de adolescentes exaltados que se creían que tenían todo cubierto. Yo también pensaba que mis amigas iban a ser las mejores por siempre, también creí que podía apoyar en todas a mis seres queridos, y que de igual manera ellos lo iban a hacer por mi, que había confianzas que eran inquebrantables, también creía que había cosas que durarían para siempre, y de hecho lo creía hasta hace muy poco para ser sincera.
Era lindo creer en todas esas cosas, proyectar tu futuro en base al momento que estabas viviendo y que todo se mantendría igual. Y la verdad que es un trago amargo ver que pocos años después de creer en todo eso, hay personas que creíste que iban a estar para toda la vida y que sin darte cuenta ves que no sabés de ellas hace meses, ver como las personas toman caminos separados porque esta confianza inquebrantable, esa hermandad que había en el aire no resultó ser así; que después de varias situaciones difíciles te das cuenta que en alguna estuviste sola, en alguna esperaste que esa persona que te juró apoyo incondicional está mas preocupada mirando su propio ombligo que haciendo lo que prometió hacer.
Y en todo ese mar de decepciones también aparecen personas nuevas, valores nuevos, que de cierta manera tapan esos vacíos.
Si, hay cosas que no se recuperan, ni se reemplazan, pero las pocas cosas que quedan toman más valor.
Hoy me detengo a pensar y me doy cuenta que estoy pasando por una realidad totalmente diferente que hace cuatro años, hoy veo que estoy más sola, que los grupos se desintegraron, que valoro más los pocos momentos que paso haciendo lo que quiero hacer, que los problemas ahora son más pesados y que no hacer la tarea de geografía ya no es el centro de mis preocupaciones, que no necesito que alguien venga y me demuestre con palabras lo que es o pretende ser para mi, sino que son los actos los que hablan por si mismo, y que por ese motivo son irrelevantes esas palabras. De cierta manera todo se redujo, pero cobró un valor mas importante.
Y sin embargo extraño esas épocas, porque si, soy una melancólica con todas las letras; pero realmente quisiera volver a tener quince años, y tener ese pensamiento tan...no se... inocente con respecto a la vida en general, creer que las cosas son más simples y tener una vida más simple también. Cosas que obviamente, en su momento no las sabés ver, pero al pararte a la distancia te das cuenta de eso justamente...de la distancia que tienen ahora esas cosas.
Supongo que puedo decir que todo se debe a que simplemente voy madurando y las cosas cambian completamente su perspectiva, pero siempre asocié el concepto de madurar con el de entender mejor las cosas y que eso te haga transitar mejor el camino, sin estar tan perdido, ser más despierto, tener las cosas más claras. Si es así, ¿puedo decir que he madurado nada más por darme cuenta de que antes era más inocente y que quiero volver a eso? No suena muy maduro ese pensamiento, a veces solo pienso que con los años voy encontrando más motivos para amargarme o encerrarme, y que jamás me voy a conformar, porque dentro de cinco años seguramente piense que a los 20 mi vida era demasiado fácil, de hecho estoy completamente segura de que eso es lo que voy a tener en la cabeza.

Es curioso que un simple cumpleaños de una tal desconocida despierte tantas conclusiones (y dudas) en mi cabeza, lo más seguro es que aquella chica de la cual siquiera se su nombre, en estos momentos esté acostada pensando en el día "más inolvidable" de su vida mientras que yo estoy acá sentada pensando en lo rápido que pasa el tiempo y lo rápido que voy creciendo.
Tenía ganas de exteriorizarlo, no se bien por qué.

Será hasta otra vez, blogsito

viernes, 2 de abril de 2010

Grapevine Fires



She laughed and danced through the field of graves, there i knew we'd be alright



Everything will be alright



Solamente estoy esperando que así sea... u.u

sábado, 13 de marzo de 2010

Desempolvando blogconpatas

Si bien tiempo no me falta, las ganas me escasean como para ponerme a escribir.
Es raro no ver un balance del 2009, un resumen del verano, siempre me gusta hacer esas cosas, pero no fue este el caso.
Estoy perdiendo las ganas de cosas de las cuales disfrutaba mucho, como escribir o sacar a pasear mi cámara de fotos, perdí el toque (no se si alguna vez lo tuve en realidad).
No pienso extenderme mucho, solamente decidí dar muestras de que no estoy dejando tirado este espacio.
Para actualizar un poco el status podría decir que en estos instantes estoy pasando por una época de sentimientos bastante encontrados, y desconocidos por mi hasta ahora.
La misma persona que hace un año atras estaba escribiendo acerca de que la transición de etapas no le estaba resultando tan dura, hoy recuerda viejas épocas, y ve a aquellas personas que tienen la suerte de estar pasando por esos momentos...y se angustia mucho, es raro, es doloroso. No pensé que fuera tan difícil cuando lo mantenía en la cabeza o lo comentaba con cierta dosis de humor, pero la realidad me golpeó cuando verdaderamente exteriorizé dichas cuestiones, y se materializaron en llanto y angustia.
Soy muy joven para pasar por algo así, es algo que tendría que haberme empezado a plantear desde los seis años la verdad.
Incluso este verano fue perturbadoramente distinto a todos, creo haber repetido en ocaciones lo bien que me hace el verano, lo distinto que es, el corte que implica en mi vida, y los cambios que aparecen. ¿Qué pasó este año? ¿Por qué esta vez solo fue....una continuación del año que ya terminó?, se supone que las cosas cambian, y fueron iguales, fue como una prolongación de lo que fue el 2009 en general, como un fin de semana muy largo.
Y he aquí yo, a punto de empezar mi última semana de vacaciones y sintiendo que las desaproveché totalmente, que tuve tres meses de no-descanso mental, ¿cómo voy a encarar este año así? Con toda la molestia que me implica empezar...
Cada vez me sorprendo más de mi capacidad de sobre-preocuparme por todo, realmente esta cuestión me está amargando hasta los aspectos menos complicables de la vida, últimamente en cada cosa hay un problema de más, una dificultad en el medio, ¿por qué encuentro en todo algo negativo, que para colmo predomina por sobre lo demas? Realmente no quiero empezar este año, le tengo miedo.
Y no la clase de miedo que sentía el año pasado, tengo la sensación de que ése no era más que un miedo inocente, latente nada mas por la presencia de algo desconocido por delante. No, esta vez no es así, no estoy ante algo desconocido. Definitivamente no estoy sintiendo los efectos del dicho mejor malo conocido que bueno por conocer , no no no prefiero sentirme como me sentía un año atrás.

Ojalá solo esté exagerando, ojalá que dentro de unos meses alguien me diga "sos una pelotuda, tanto lío al pedo te hiciste", en estos momentos tengo ganas de poder darle la razón al primero que me diga tal cosa.
Quiero que las cosas cambien, porque siento que en algún punto del camino (o proyecto de camino) me desvié, por lo menos el poco tiempo que me sentí levemente encaminada, estaba mejor, ahora que no es así, simplemente....me replanteo todo, prácticamente.
Realmente necesito focalizarme de nuevo, y también poder encontrar un poco de consuelo, en algún lugar, en alguna cosa, o en alguna persona :(

jueves, 17 de diciembre de 2009

Y un día se despertó y vio que lo peor ya había pasado

Creo que rara vez en mi vida, sentí y aprendí tantas cosas en tan poco tiempo.
El que pasó fue un mes vertiginoso en exceso para mi, y realmente bastante difícil. Para ser honesta no me interesa adentrarme en las situaciones y por qués de ello, pero como siempre suelo hacer, seguramente me pondré a divagar en las sensaciones que pasaron por mi en este lapso.
Por un lado, descepción, frustración, enojo, incluso desamparo, creo que ya decir "traición" es ser muy melodramática, pero son algunas de las sensaciones que experimenté tal vez por ser muy ingénua, o por pretender demasiado, aunque también es factible que diga eso para justificar, porque yo siempre intento justificar la otra parte. Supongo que es normal, cuando le encontramos un motivo razonable y perfectamente justificable a las acciones de los otros, nos resultan menos dolorosas a cuando vemos que no tienen razón de ser o sentimos que son "porque sí". Bueno, yo caigo en esa costumbre constantemente, para, de alguna manera protegerme tal vez, aunque sea algo que me haga perder cierta objetividad.
Pero a fin de cuentas, más allá de la decepción, considero que, como todo, te ayuda a aprender, a abrir los ojos, a ver cosas que antes no podías, y a conocer a la gente, más allá de que lo que veamos no sea algo agradable.
Me da miedo que estas cosas me determinen tanto ciertas cuestiones, nunca fui de ser muy cortante con nada prácticamente, y mucho menos con lo que me es más cercano. Y día a día siento que pagué muy caro serlo esta vez, que perdí una parte demasiado importante que tranquilamente, si ignorara esa gran masa de sentimientos cargados ademas de cierto aire de rencor, la pagaría más barata.
Pero algo me dice que reaccionar así es lo correcto, más allá de que seguramente en tiempos pasados no lo hubiera hecho ni por asomo, se supone que eso tendría que ser bueno, y eso es lo único que me mantiene un poco tranquila.
Sin embargo ver ciertas cosas con, ahora, una cierta distancia, duele; y duele más cuando sentís que no son las cosas las que están distantes....sino que quien está distante sos vos, no me queda más que confiarle al tiempo que esa sensación se disipe (y no sería ni la primera ni la última vez que lo hago).
Me da miedo el desenlace, me preocupa que cuando ya sea muy tarde, despierte y me de cuenta que cometí un gran error, que me gane la melancolía. Definitivamente la premisa de "no mires atrás" no va conmigo.
Más allá de eso, finalmente parece haber un poco más de luz sobre el camino, siendo sincera, más pronto de lo que me imaginaba. De a poco las cosas se van reacomodando después de un temblor en mi vida y también de a poco siento que se va aflojando la tensión que tuve por un tiempo y está naciendo cierta actitud conciliadora que, más alla de que a veces es necesario que no esté, cuando empieza a surgir es más positivo para mi cabeza.
Que las cosas se reacomoden no significa que vuelvan a su lugar original, si bien no es partir de cero, cuando ciertas circunstancias alteran el curso de tu vida, tenés que adecuarte a ello, y tenés que ver en donde quedó cada eslabón.
Bueno, ciertamente en mi caso eso cambió de lugar, tanto personas, como prioridades, como preferencias; algunas para bien, otras para mal, lo cual se supone que es normal, pero quizás yo tengo demasiadas pretensiones esperando ver el vaso medio lleno. No me queda más que lamentar las "perdidas" y estar muy agradecida de las cosas que justamente, no están perdidas, porque en cierto modo son las que te levantan.
Por otro lado, y ya volviendo a lo concreto, estoy prácticamente de vacaciones. Recuerdo la entrada que hice acerca de mi comienzo en la facultad, y más que nada recuerdo el miedo, la preocupación y la presión que sentía, ésta última me persiguió de hecho hasta los últimos días. La sensación de haber finalizado exitosamente el primer año es algo muy motivador y satisfactorio, es muy bueno sentir que el gran esfuerzo invertido tuvo el resultado que tenía que tener, y eso hace que la inmensa cantidad de dudas que me surjen a cada paso se disipen casi por completo. Me siento exhausta, pero también muy orgullosa por eso, porque lo considero uno de los grandes logros de este año, y uno de los cambios más fuertes; haber sobrevivido a él es aliviante.
Eso de alguna manera fue lo que más me motivó en el último trecho de este mes, si bien cuando comenzaba a vislumbrar las vacaciones y empezaba a aparecer el tiempo libre después de tanto tiempo, me atemorizó simplemente no tener nada que hacer con él debido a todas las dificultades que tuve que atravesar y que ciertamente me cerraban muchas puertas.
Pero afortunadamente eso está quedando atras, de a poco, muy de a poco, pero así está siendo. De alguna manera trato de acelerar el proceso imponiéndome metas a cumplir en este tiempo, metas que si bien nunca fui capaz de hacer salir del simple concepto de (justamente) "meta", este año espero que puedan pasar al terreno de los hechos, pero eso, obviamente depende de mi (y no, no estoy hablando de que voy a empezar el gimnasio, pretendo mantener mi record de no haber pisado uno nunca en mi vida por mucho tiempo más).
De alguna manera, podría resumir diciendo que el temblor ya pasó, ahora no queda más que ir recogiendo los escombros, construir lo que fue destruido, reparar lo que se dañó e, indefectiblemente, seguir adelante, porque otra no queda :)

the show must go on dicen por ahí..

jueves, 19 de noviembre de 2009

Tired

Algunos dicen que realmente te das cuenta de las cosas que tenés cuando las perdés.
En mi caso, me estoy dando cuenta no de eso, sino de lo reducida que se vuelve mi vida cuando parece que estoy perdiendo cosas a las que le di, tal vez, una importancia muy preponderante.
Qué difícil es retomar tu vida con una pieza menos que ya había ocupado su puesto hace demasiado tiempo, es cómo retomar algo que prácticamente olvidé como era.
Tanto es así que siento que lo único que necesito es estar sin nada ni nadie que me rodee. Lo que hasta hoy me era ajeno, que lo siga siendo, y lo que no lo era, ahora también quiero que lo sea.
Prácticamente mi vida se esta basando en ir por inercia a la facultad, es lo único que me mantiene ocupada, y preocupada demás está decirlo. Por semanas estuve trabajando con el simple propósito de terminar, de concretar este primer año. Es algo que me empezó consumiendo mucho la cabeza, pero cuando vez que llega un punto que es lo único que tenés por hacer, no es tan desesperante.
Me siento limitada, por una barrera invisible que me autoimpongo, no por querer, pero parece que lo necesitara, necesito tener al margen todo, por algún motivo me veo demasiado expuesta a que algo me haga mal, y puedo asegurar que ya estoy cargando con muchas cosas que cumplen con ese propósito.
Está siendo un año difícil, estoy teniendo obstáculos en donde tendría que estar teniendo facilidades o alivios, realmente siento que estoy cargando con muchas cosas; supongo que era inminente que apareciera una gota que rebalsara el vaso, y por eso ahora me refugio en mis últimas obligaciones y en la música de Death Cab For Cutie, la cual acompaña bastante bien mi estado anímico.
No necesito ni quiero nada más que eso, por lo menos temporalmente, necesito equilibrarme, y descomprimir mi cabeza un poco. Hay cosas que te golpean cuando estas muy desprevenido y te desbalancean todo, así me encuentro en este momento yo: desorientada despues de un golpe.
No sé si shockeada (como para seguir la metáfora con un golpe), pero si precavida, y asustada, tanto es así, que por más que deseo con todo lo que tengo, tener la fuerza de recuperarme de eso, hacer salir adelante las cosas (como siempre pude hacerlo yo sola) y soportarme la que venga creyendo simplemente en mis principios; hay algo que me frena, algo que esta vez pudo más. Y por más que yo suelo tener memoria a corto plazo con esta clase de cosas, cuando algo te toca profundo, logrando que cualquier recuerdo vago a posterior resulte hiriente, va más allá de mi memoria, porque siento que fue mi propia integridad la afectada.
Quiero poder superar esa situación, como lo he podido hacer la mayoría de las veces con ayuda de más o menos tiempo, pero esta vez creo que voy a necesitar bastante para recomponerme, si es que lo hago...esta vez no basta solo con querer.
Creo que pocas veces necesité descansar la cabeza como en estos momentos, que recuerde, nunca tuve tantas ganas de irme...a algún lado, a estar tranquila, y alejada de todas las cosas que me impliquen un problema.
No sé si fue el año, los múltiples cambios que se fueron aconteciendo, mi intento de acostumbrarme a ellos, realmente no lo sé, solo sé que estoy desgastada de demasiadas cosas, y tal vez por eso, en estos momentos se me haga tan difícil soportar lo que sea (motivo por el cual me estoy aislando), más allá de que a veces no tenga por qué hacerlo (muchas veces no tuve por qué hacerlo y lo hice igual).
Extraño los escasos vestigios de positividad acerca de las cosas que a veces me surgían, es tan raro ver como ciertas cosas van erosionando tu actitud frente a ellas, ser conciente de eso, y no poder revertirlo, tal vez se llame frustración, o cansancio, o acostumbramiento, o imitación, tal vez es la suma de todos ellos, lo único que puedo afirmar es que no es algo que pueda considerar positivo para mi.
Si, estoy bastante para atrás, como siempre que recurro a este medio, el único al que accedo a aparecer por estos días. Simplemente, espero que sea algo que así como vino, se vaya rápido, me preocupa que sea algo que se prolongue a mediano plazo, porque si llego a estar en estas condiciones entrado el verano, con tanto tiempo libre, voy a desarrollar tendencias suicidas poco felices (chiste, tampoco creo que llegue al extremo, no desespereis).

Nada más me queda por pedir, como siempre, que las cosas mejoren.

martes, 18 de agosto de 2009

Pregunto

Cómo te sacás las ganas de querer romper todo y desaparecer ?

miércoles, 22 de julio de 2009

The day after

Estoy empezando a pensar que te odio pero creo que no mereces ni eso, sino que te devuelvan con la misma indiferencia que emanás, y yo intento buscarle un por qué a todo, como siempre, pero esta vez no puedo encontrarlo. Preferiría haber hecho algo MAL para darte un motivo, preferiría haberme equivocado en ALGO, pero yo estoy segura que no es así y eso me enerva, porque más alla de todo.... inconcientemente quiero justificarte, y no puedo.
Ayer fue el día del amigo más significativo que tuve desde que hago uso de la razón, y resulta curioso porque ni siquiera atravesé la puerta de mi casa en todo el día.
Nunca me voy a acostumbrar a los cambios, nunca. Y si bien creo que estoy empezando a sentirme resignada respecto a ciertos aspectos y situaciones que me conciernen, no es una resignación al cien por ciento, porque todavía esas cosas algo me afectan, pero la realidad es que desde el principio sentí que pelear por ellas era en vano y aunque más alla de eso lo hice, no me equivoqué, era en vano. Desde hace demasiado tiempo recreaba en mi mente la idea de que crecer iba a significar en parte sentirme más sola, a veces odio que mis conjeturas sean tan realistas... realmente me siento bastante sola. Pero no estoy predispuesta a recuperar aquello que quedó en el camino, creo que a fin de cuentas, lo que perdura es lo más importante, y lo más sólido, sea mucho o poco, en mi caso es poco, y he ahí el por qué de dicha sensación. Qué paradójico que sienta cierta melancolía por estar rodeada de gente, aunque ni esa gente, ni sus problemas eran de mi interés en lo absoluto, creo que tanta tranquilidad me perturba, y me hace enfocarme demasiado en mis propios problemas. A veces no es tan malo que los ajenos te distraigan un poco, por mas supérfluos que sean. Algo tengo por seguro, los amigos no son para siempre, bajo ningún punto de vista, y si es así es por mera suerte que pueda tener cada individuo, eso no les quita su valor ni su importancia, pero que posean ese valor no los convierte en seres eternos o inmutables en el transcurso de tu vida, la gente entra como sale de ella, y la persona que quizás estuvo a tu lado por años, aquella que consideraste que iba a estar a tu lado hasta que mueras, un día te empezás a dar cuenta que cambió de rumbo y que vos ya no estás más en su camino. Pero supongo que creer en ese "para siempre" es una ilusión que todos en algún momento adoptamos y reproducimos por el simple miedo a aceptar que aquella persona a quién queres y amás va a desaparecer, puede resultar un poco duro también ¿no? decirle a un amigo que considerás que en algun momento de tu vida sabés que va a desaparecer, tal vez un poco hiriente. Hoy leí una frase que un poco tiene que ver con esto y con diferentes aspectos que desembocan en lo mismo (es gracioso que haya salido de algo tan poco profundo como un Facebook) :

Cua
ndo miras tu situación actual y te defines a tí mismo a través de eso te condenas a tí mismo a tener exactamente lo mismo en el futuro

Creo que por eso damos por sentado que las personas que nos rodean hoy también van a hacerlo mañana... y quizás alguna si lo haga, o quizás encontremos a alguien mejor o peor pero creo que contar con esa certeza es un gran error en el que todos caemos para no asumir una realidad un poco más decepcionante, a veces la gente deja de estar .
Pienso que al estar frente a un caso así en estos momentos, me es difícil reconocer que más alla de eso hay que tomar lo bueno de todo, pero por más que reproduzca estas ideas en lo que tipeo, me es más complicado asumirlo por completo y
no tomar en cuenta cierta decepción que también estoy sintiendo por ello. Pero debería ser así; más allá de lo que pase, cada persona que pasa por tu vida deja una marca, un aprendizaje, una cantidad de recuerdos, que tienen un valor bastante especial como para ser desechado más alla de lo que pase con esa persona.
Creo que, para bien o para mal, a lo largo de mi vida he aprendido muchísimas cosas de quienes he considerado mis amigos en las distintas etapas de ella, y en algún punto estoy agradecida por ello incluso por las malas y dolorosas experiencias, de las buenas es más que lógico que también, y sé que lo voy a seguir haciendo, con las distintas personas que vayan entrando y saliendo de mi vida. Pero conservando lo que van dejando todas y cada una de ellas.
Ayer pude darme cuenta de quienes estan hoy y de quienes empezaron a quedarse en el ayer. Pude darme cuenta de para quién soy alguien, y para quién prácticamente no. Pude darme cuenta de lo que significa empezar a cambiar de etapa, y de madurar.
Las cosas están siendo un poco turbulentas en mi vida en estos momentos, no me siento muy conforme con nada prácticamente, obviamente, siempre hay un cable a tierra, o varios, pienso que es hora de concentrarme en aquellas personas que hoy en día, están conmigo, pero que están enserio , empezar a considerar la significación que tiene eso, y dejar atrás, lo que tiene que ser dejado atrás.


¿Alguna vez mencioné que odio los cambios?