lunes, 11 de octubre de 2010

Tell me that you'll open your eyes

Hay cosas que por más que pasen una y mil veces no te podés acostumbrar más.
Vos ya podrías denominarte Licenciada en el tema prácticamente, y sin embargo acá estás.
Mirando la pantalla.
Con una sensación de que la poca superficie en la que te estabas sosteniendo se empieza a resquebrajar de a poquito.
Me levanté de malas, me metí donde no debía, y por supuesto, obtuve lo que merecía por eso.
¿Por qué esa compulsión a husmear donde sabés que las cosas te pueden lastimar?
No...not again...¿qué pasó con eso de would you lie with me and just forget the world? A fin de cuentas parece que yo sola me valí de eso.
Pero pensé que al menos llevaría a algún puerto.
En definitiva, bien en el fondo mio, yo se que las cosas tienen que seguir su curso tal y como lo estan siguiendo; creo que de hecho, hubieran sido mucho mejor si directamente no hubiesen cambiado nunca. Yo y mi egoísmo, mi cabeza fantaseosa y tan generadora de utopías que me sitúan a mi bien en el centro del mundo.
Hay cosas que no van a cambiar por mi simple existencia, muchas cosas..
Estoy luchando con un imposible, y es así desde el comienzo mismo de las cosas, siempre lo dije, siempre me lo repetí, pero jamás lo interiorizé tanto como para asumirlo, para aceptarlo. Porque si realmente así fuera, hoy no estaría parada en esa escasa superficie que se rompe de a pedacitos.
Me niego a abrir la mano y dejar ir las cosas, como si hubiesen sido simplemente una penosa anécdota, pero de a poco se va metiendo entre mis pensamientos la idea de que no me queda otra opción, que no me estan dando otra opción. Y más allá de la voz constante que me repite una y otra vez y así está bien me gustaría que las cosas por una vez al menos, giren el rumbo que tienen y vayan para el lado en el que las cosas me hacen bien a mi.
Ya estoy tan cansada de esconderme en la sombra para recomponerme de estos momentos en silencio.
Ya estoy tan cansada de esta sensación de fracaso.
Y esa misma voz ahora cambia y me dice lo sabías, sabías que las cosas llegarían a este punto. Si, ¿y? ¿En algún momento pareció importarme?,¿en algún momento dejé de albergar la idea de que las cosas podían ser distintas? Estoy pagando el precio por no caer en la realidad...again, pero creo que lo voy a seguir haciendo hasta que llegue el día en que pueda sentarme orgullosa y decir esta vez las cosas me salieron bien pese a todas las adversidades.
Pero hoy no es ese día.
Lo extraño es que debido a todos los problemas que esto generó, jamás pude proyectar realmente como podrían ser las cosas en un mundo realista ¿Por qué? Porque es un imposible, y lo va a seguir siendo, y pese a eso yo decidí subirme a ese tren.
Y ahora releo lo que digo, y me doy cuenta que el único problema que hay en todo este laberinto soy yo, para mi misma, para los demás.
Y la sensación de sentirse el problema, la complicación, el remordimiento, la culpa, la causa que desea olvidarse, que incomoda...No me cuesta más de dos segundos recordar esa mirada triste y arrepentida segundo a segundo, para materializar todas esas cosas.
Duele tanto...

Se pueden buscar y encontrar miles de razones por las cuales yo terminé justo acá, se puede interpretar de tantas maneras..y quizás esas interpretaciones sean ciertas, quizás todo esto es la causa de cuestiones sin solucionar que voy acarreando de antes.
Pero realmente poco me importa, me gustaría poder tomar eso como una razón para evadir esto, pero lo siento demasiado ajeno a mi por más que quizás sea el motor de mi situación.
Es tan dificil hacer lo que se debe hacer, cuando va tan en contra de lo que querés. Es tres veces más difícil cuando sos vos la única que lo quiere.
Y hoy me di cuenta de eso, y me obliga a caer en la conclusión de que no puedo forzar las cosas cuando no van.
Es paradójico porque no soy yo la principal responsable de que todo esto empezara, y sin embargo de alguna manera terminé día tras día concluyendo en la idea de que si no fuera por las cosas que hice o generé, ya habría un fin en todo esto.
Porque se está buscando un fin, camuflado, pacífico, pero puedo leerlo entre líneas.
Pocas cosas son tan desagradables como la sensación de volver a tu casa sabiendo que estás tirando de la soga por un pasillo que cada vez se va haciendo más angosto y que de a poco va apareciendo una fuerza que va para el lado contrario. Cuando no debería estar ahí.

Hoy estoy acá, cerrando conclusiones que vengo tratando de evitar hace tiempo.
Hoy me planteo que no quiero generar culpa.
Hoy me doy cuenta que hay cosas más fuertes que yo del otro lado.
Hoy me doy cuenta que tengo que abrir la mano, si bien no quiera hacerlo.
Hoy decido que no quiero ser algo a lo que se deba evitar.
Hoy me gustaría tener mucha más voluntad y seguridad para poder afirmar que yo soy mucho más que esta situación.
Hoy me gustaría no ahogarme en un vaso de agua como siempre.
Hoy dejo de andar caminando con los ojos cerrados soñando.
Hoy estoy pisando los veinte años, y tengo que dejar de pensar en el cuentito de hadas con la mentalidad de una nena de ocho.
Hoy tengo que alejarme de esa puerta que cerraron del otro lado.
Hoy..tengo que hacerme a un lado y ver la historia desde lejos, de nuevo.
Hoy asumo que todo esto va a doler.

Es tan difícil racionalizar todas estas cosas, escribirlas, materializarlas, hacerlas reales.
Me gustaría saber de una vez qué es en lo que estoy fallando siempre...
Me gustaría también, no voy a decir feliz porque me dijeron por ahí que las personas no son felices sino que tienen fugaces momentos de felicidad. Pero me gustaría estar tranquila y satisfecha en ciertas cuestiones que no vengo logrando.
For once I want to be the car crash, not always just the traffic jam
Nada más que eso.

martes, 14 de septiembre de 2010

Moebius

Sería una buena idea poder guardar los recuerdos en botellas, y ponerlas todas en una estantería. Y así cuando va pasando el tiempo y se va haciendo todo más borroso, con solo destaparlas poder revivir el momento.
Eso pensaba el otro día mientras miraba por una ventana e intentaba revivir ciertas cosas que por más que no quiera, se van desdibujando, forzándome a utilizar la razón para acercarlas más a la actualidad...Cuando lo que menos tendría que hacer con esas cosas es racionalizarlas, simplemente sentirlas.
Hoy estoy consternada, me cuesta pensar las cosas sin una gran cuota de indignación e impotencia. Hoy quiero simplemente bajar los brazos.
Se que últimamente me he metido en cosas por demás cuestionables y que realmente no tengo por qué merecer salir impune de todo ello. Pero estoy saturada de que las cosas sean asi.
Estoy cansada de tener que mirar desde una esquina como se va desarrollando la película de mi vida sin poder poner manos en el asunto, simplemente esperando que ciertas decisiones se lleven a cabo.
Porque en definitiva, eso nunca termina pasando.
Y no paro de recriminarme a mi misma, por creerme el centro del mundo, por pretender que las cosas cambien su rumbo por el simple motivo de mi existencia, por el simple hecho de que yo quiero que sea asi.
Abrí los ojos Stefanía, porque las cosas estan más lejos que cerca de lo que vos pretendés.
Y entónces, ¿qué hago perdiendo tiempo en dejar mi cabeza en otro lado?, ¿por qué en enrosco en cuestiones que no caminan? ¿ por qué, dios por qué estoy acá sentada esperando escuchar algo que se que no voy a escuchar, de nuevo?
Estoy cansada de ver todo desde el otro lado del vidrio y asomar la mano a la distancia para poder recibir aunque sea una migaja de lo que veo de lejos.
Estoy comportándome como si estuviera en otra realidad, como si las circunstancias estuviesen planteadas en otro contexto, y, no, avivate de una vez, porque en algún momento el royo de película se va a cortar y vas a estar de cara a una realidad muy distinta y muy distante.
Estoy muy enojada, conmigo misma, con vos, con todo.
Estoy frustrada, por repetir la historia.
Estoy triste por verme obligada a autoimponerme nuevos límites, cuando yo buscaba un poco mas de libertad de movimiento.
Yo siempre supe que no iba a ser fácil, pero simplemente me siento decepcionada de mi ceguera una vez más.
Porque una cosa es que sea difícil y otra cosa es que no sea, directamente.
Y a veces se me ocurre por asomarme por esa ventana y me siento tan ajena, y con tantas ganas de formar parte.
Pero el simple hecho de pensar en el esfuerzo que eso implicaría, me abruma.
Pese a todo sigo acá, mirando en dirección a las nubes, buscando que una resolución mágica...caiga, simplemente. Esperando poder encontrar esas escenas perdidas del rollo, las del final feliz.
Y con qué derecho, ¿no? porque lo que menos hice fue comportarme como para merecerlo.
Se que si me propongo salir de esto, me va a doler, porque el simple hecho de pensar en las determinaciones que voy a tomar, me hieren, al fin y al cabo mantener los ojos cerrados esta bien siempre y cuando no los abra nunca.
Pero ya los tengo entrecerrados, y no puedo ignorar eso. No puedo seguir así mucho más tiempo.
Realmente tengo miedo, y de tantas cosas, partiendo de lo general hacia lo particular, desde la aproximación de una gran sensación de vacío, hasta la más mínima palabra, me atemoriza.
Y lo hace porque ya estoy caminando por arena movediza y si, me estoy hundiendo en ésta. De nuevo.

¿Y qué va a pasar luego? Tengo dos realidades materializadas en mi cabeza, muy distintas, o totalmente opuestas. Siempre está la mala, y siempre la del final feliz.
Odio estar en el desconocimiento, en la incertidumbre, pero a diferencia de muchos, prefiero estar ahí, antes que frente a lo que estuve evitando.

Hoy me levanté y dije basta, dejá de mirar hacia el costado, por una vez, abrí el paracaídas antes de estrellarte contra el primer árbol que aparezca, porque estas cerca Stefanía, estas muy cerca de eso.

Ojalá todas estas cosas no estuvieran solamente dentro de mi cabeza, ojalá esté tomando recaudos de más, ojalá todo este gran paquete de sentimientos se encuentre en algún otro lado además de acompañarme a mi... por una vez quisiera que las cosas salieran tal y como las imagino, para variar al menos.

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me
And just forget the world?

jueves, 26 de agosto de 2010


THAT moment

lunes, 16 de agosto de 2010

Deja Vu

Soy una persona bastante complicada. Poner eso en duda siquiera, sería algo estúpido.
Sin embargo sigo sorprendiéndome del nivel de complicación que puedo llegar a meterle a las cosas, o lo cuán capáz soy de enrollarme en las cosas más complicadas que puedo encontrar. Cualquiera me tendría que preguntar ¿Qué te pasa por la cabeza a vos?.
Pese a creer tener las cosas bastantes claras, las potenciales deciciones ya tomadas y la seguridad de poder afirmar lo que me pasa (para mi misma, claro está); últimamente las cosas no se me han puesto tan sencillas.
Vos fluís fluís y cuando te querés dar cuenta estas a punto de ahogarte y con el agua hasta el techo, me dijo cierta amiga hace poco tiempo...Y cuanta razón que tiene.
No es un tema de negación, yo se lo que me pasa, se como se va desarrollando todo el proceso, me doy cuenta de las etapas, y hasta puedo anticipar lo que está por venir.
Esta vez soy conciente, esta vez yo sé que estoy decidiendo dejarme llevar, y si, es un progreso frente a la previa situación de simplemente negarlo hasta las últimas consecuencias, yo se que quiero esto pese a como pueda llegar a terminar saliendo.
¿Pero más progreso no sería poner freno de mano? Es fácil dejarse llevar por las cosas que a uno le gustan o le hacen bien, pero si en definitiva a fin de cuentas vas a terminar peor de dónde estabas antes, ¿no sería una decisión mucho más sabia cortar las cosas de entrada por más que sean lindas para evitarse el mal trago?
Si, en un mundo perfecto yo tomaría decisiones acertadas, pero me encanta equivocarme en estos casos.
Vivir el momento resulta más sencillo.
Pero últimamente esa pequeña voz de la conciencia me está molestando demasiado.
O quizás no es la conciencia, sino un simple sentido de realidad, que me hace ver que, por más que quiera, hay cosas en el camino que hacen bastante complicado que las cosas simplemente pasen como si nada.
Duele acordarse que esas cosas están ahí, porque en el momento es muy fácil olvidarse de todo, como si no existiera nada más. Pero siempre hay un momento, ese momento en el que te sentás y todas las cosas malas que decidiste hacer a un lado, te llueven todas juntas despiadadamente...No está muy bueno.
Ya me puedo considerar experta en estas situaciones igual, no estoy pasando por nada que no haya vivido antes, simplemente que ahora estoy mas conciente, lúcida acerca de todo. La experiencia sirve para eso.
Y no paro de repetirme que si ya lo tuve que sufrir, sería muy de necia ignorarlo como si nada, ¿qué sentido tiene haber pasado por ello si no le saco provecho para algo positivo?
Pero es difícil ponerle límites a las cosas que te hacen bien...Partamos de la base que ya estoy bastante jugada y que si lo hubiera querido hacer, tendría que haber sido hace ya un tiempo.
¿Por qué siempre te aferras así a las cosas? ¿Vas a poder seguir adelante con lo que tenés pensado si las cosas pasan como supones que van a pasar? ¿Y si todo sale mal, si todo se da al revés de como crees? ¿En algún momento va a tocar la Culpa a la puerta de tu cerebro? ¿Sos solo vos o las cosas son realmente lo que crees que son? ¿Cómo es que hacés para generar siempre la misma reacción? ¿El fin justifica los medios? ¿Qué pensas hacer si estas equivocada? ¿Qué pensas hacer si NO estas equivocada?
Mi cabeza tiene un martillo hidráulico automático que se activa de a ratos y desprende todas esas interrogantes capaces de sacarme el sueño, el hambre, la concentración, todo.
Y nadie puede explicarme por qué me gustan las cosas tan difíciles, ya no se si es una búsqueda inconciente del quilombo, o llego a el por algún hecho no resuelto de mi infancia o simplemente lo atraigo magnéticamente, de cualquier manera que sea jamás las cosas se me dan de manera sencilla, ¿alguien tiene para pasarme la receta de eso?
No puedo decir que estas cuestiones no me gustan; las expectativas, la ansiedad, la incertidumbre, el hecho de ir a acostarme con todo esto en la cabeza, recordar, proyectar, imaginar todos los posibles cuadros, debatir conmigo misma las posibles causas, las señas, todo, analizarlo todo e imaginar que la conclusión es la que más quiero que sea.
Siempre funcioné igual, en líneas generales así suelo ser. Y por más que no me agrade poco me importan los límites, poco me detengo a considerarlos siquiera.
Por algo no me viene saliendo muy bien hasta ahora, porque sinceramente no puedo decir que he tenido resultados positivos a fin de cuentas.
Sin embargo vuelvo y vuelvo a caer en la misma, te gusta Stefanía, te encanta este juego. Porque si no fuera así no tomaría tan pocos recaudos en los resultados finales.
Se que esta vez tengo que cambiar el rumbo de las cosas, que depende de mi, que cerrar los ojos y dejar que el barco siga su ruta no va a terminar siendo muy agradable, porque si es algo que me importa tanto, tiene que darse bien, de manera correcta, porque me encantaría que así sea. Pero primero hay que resolver muchos temas (antes que ello, confirmar que no estoy simplemente delirando) y no todo queda en mis manos (y es lo que mas odio de todo esto). Y si no puede ser así, por más que me pese, me duela, llore y patalee, tengo que juntar valor, ser fuerte y hacer aunque sea un pequeño cambio en mi comportamiento: decidir no seguir adelante.
Porque el solo hecho de imaginar en repetir las cosas que sucedieron después de haber elegido si seguir, me causa escalofríos y una amargura muy grande.
Y si bien esta impotencia que siento ahora ya de por sí me genera mucha amargura y tristeza, sé que si llego a ese punto será peor.
No puedo salirme de esa imágen, no puedo olvidarme de eso si quiero demostrarme a mi misma que aprendí.
Pero tampoco quiero anticiparme en ello, porque eso sencillamente me aterra. Mejor dicho, me aterran los posibles resultados que pueda llegar a tener.
Necesito la seguridad de saber...antes que determinar cualquier cosa, tengo que saber que no estoy equivocada, y no quiero anticiparme, porque el verme cara a cara con el hecho de haberme equivocado me da miedo.
Y yo estoy bien así, podría estar mejor si todo fuese más fácil, pero no quiero renunciar a mi actual situación por un supuesto.
Estoy cansada de perder cosas, por una causa o la otra, si bien todo gira en torno al mismo eje y si bien antes fue por otros hechos, en definitiva terminé perdiendo las mismas cosas, y tengo que dejar de permitir que eso siga pasando, porque he allí el problema mayor de toda esta situación y la cosa que más miedo y dolor me da.

Soy una persona complicada, de eso no cabe duda alguna, atraigo situaciones complicadas y las complico aún más. ¿Que si me gusta? no puedo ni afirmarlo ni negarlo, muchas veces quisiera que las cosas se me den más fácil, pero tampoco es un hecho accidental que esto me suceda.
Y tampoco la estoy pasando mal (excepto en algunos instantes de recapacitación), asique por el momento voy a seguir haciendo lo que mejor me sale: fluir y fluir.
Cuando llegue el momento de decidir qué hacer para que el agua no me tape hasta el techo, va a ser cuando defina mi situación, aplique lo que he vivido y aprendido, y siga aprendiendo aún más.


Ay Stefanía pobre del hipotético terapeuta que te tendría que atender a vos....
Será hasta otro momento estimado Blog con Patas (en cualquier momento las vas a usar para salir corriendo espantado de mi, lo sé)

jueves, 5 de agosto de 2010

A 180º change (it isn't complete)


Últimamente cuento mi vida en cuatrimestres, y por suerte ha finalizado uno, dolorosísimamente al final, pero terminó.
Jamás trabajé tanto como en estos días, lo cual logró que me de cuenta de alguna que otra cosa:
Confirmé que el tiempo es algo completamente relativo, que nunca es muy poco ni demasiado, simplemente es cuestión de organizarlo. Siempre se puede hacer un poco más, renunciar a unos minutos de una cosa para hacer otra y así, ir acomodando cual tetris, todo lo que se tiene que hacer (la principal cosa a la cual he renunciado yo es a dormir, como siempre lo he hecho, solo que esta vez rozando al límite).
Mis tiempos son completamente anormales y distintos a los de cualquier ser humano corriente, me gustaría saber ahora el por qué, pero agradezco a eso (Stefanía no podes leer y resumir un libro entero de Estructuras en un solo día, sos un animal dice mi madre). Siempre fui de necesitar menos tiempo para hacer las cosas al mismo nivel que el resto, lo cual me hace concluír en que si no fuera tan perezosa y le dedicara el mismo tiempo que la mayoría de la gente, posiblemente lograría cosas mucho más importantes de las que logro, pero como sé que con el mínimo de tiempo cumplo con las expectativas básicas, simplemente no me incentiva a esforzarme mucho más, yo trabajo más estando al límite, siempre al límite.
Es como si estuvieras por tirarte de un avión...una vez que te tiraste...ya está, solo podés abrir el paracaídas a tiempo, no hay vuelta atrás. Definitivamente rescato esa frase que me dijo mi padre cierto día que estaba por definir una de las etapas de mi cursada. Una bastante importante por cierto, jamás estuve tan cerca de que me vaya mal en algo, no estoy acostumbrada al fracaso, y mucho menos cuando pongo todo de mi para evitarlo y sin embargo no es suficiente. Y por más trivial que haya sido cambio alguna pieza en mi cerebro, desde ese día me estoy empezando a tomar las cosas con más tranquilidad. Si sé que hago todo lo posible para que me vaya bien, y no resulta así, ya excede de mis posibilidades, no depende de mi persona, y no tengo por qué sufrir por ello. El día que yo sepa que hubiese podido hacer más y sin embargo no lo hice, ese será el día que sea mi culpa, y ya estoy grande como para no aceptar esa responsabilidad.
Es increible como algo tan obvio resulta ser tranquilizador.
Gracias a ello, y al miedo que me generó antes de concluír a esas ideas, pude pasar estos últimos días con la tranquilidad necesaria para hacer todo lo que tenía que hacer sin desesperar.
Una Stefanía desesperada es la cosa más inútil e inoperante que puedan encontrar alguna vez. Soy inamovible, e incapáz de siquiera hacer un mísero trazo cuando empiezo a activar la máquina de pánico automático en mi cerebro, de la cual estoy de a poco comenzando a deshacerme, espero que no sea algo que demore demasiado.
Lo único que lamento a estas alturas es el hecho de haber tenido tan poco tiempo de descanso. Acostumbrada a los gloriosos dos meses del año pasado (en los cuales pese a que me fueron muy provechosos, costaron...bastante) el hecho de tener menos de una semana..duele. Pero se que también gracias a su corta duración no me será tan difícil y triste retomar el ritmo, algo que lamenté y cuestioné mucho tiempo atrás.
Simplemente no tengo tiempo para cuestionarlo porque cuando lo haga ya estaré de nuevo ahí, madrugando y trabajando como siempre.
Al menos sé que ahora es algo que me gusta, y considero a ello como una gran ventaja.

El simple hecho de concluir todas estas cosas me llena por decirlo de algún modo.
En estos días anduve recordando viejas épocas, con imágenes, videos y demás...Me veo tan distinta a lo que era quizás, hace dos años, o incluso uno. A unos escasos dos meses y medio de cumplir veinte años siento que mi etapa adolescente quedó atrás, ¿pronto? puede ser que sea pronto para pensar ello, pero cada uno tiene sus tiempos y yo lo veo así desde esta óptica. Ahora creo que también es un poco pronto para considerarme un ser adulto, porque por más contradictorio que suene, simplemente hay veces que no puedo creer que vaya a comenzar mi segunda década, desde pequeña que veo como tan lejanos y adultos a los veinteañeros que yo sencillamente no encajo.
Entonces se podría decir que estoy en un escalón intermedio, un entrepiso. No está mal, no me desagrada. Estoy contenta con quien soy y con cómo se estan desarrollando los aspectos de mi vida.
Siempre voy a tener en el medio dificultades y cosas duras con las cuales lidiar, en eso se basa simplemente la vida, ¿no?, pero considero que aquella Stefanía que siempre fue un manojo de inseguridades y miedos, hoy está acá sentada afirmando que se siente capáz de afrontar las cosas, sintiéndose más segura consigo misma y más satisfecha de lo que alguna vez siquiera asomó a sentirse.
Eso no implica que en cualquier momento no se me avecine el caos como siempre ha hecho en sus apariciones estelares en mi vida, pero no hay guerra que dure cien años, y creo que siempre que tenga bien mentalizado eso, no me voy a dejar llevar por la desesperación.
Me alegra tanto haber tenido razón desde chiquita, al afirmar que esta etapa de mi vida iba a ser mejor para mi misma :)

Y eso que apenas estamos a la mitad del año, tengo bastantes expectativas para lo que se viene, espero poder tener una buena revancha de los momentos que tuve que atravesar tiempo atras..

Mi blog está tornandose lentamente un poco más alegre, no nos podemos quejar.
Será hasta la próxima entrada estimado blogconpatas.

miércoles, 14 de julio de 2010

Falling into the trap... once again

Cuando te das cuenta que de un día para el otro hay ciertas cosas que sencillamente, no te interesan más, o no te atraen como hasta hace poco lo hacían porque hay algo más ocupando tu cabeza, es porque realmente, estas in the oven.


Hay Stefanía, cómo te gusta jugar con fuego, pese a los resultados que te ha dado hasta ahora, cómo te gusta...

viernes, 9 de julio de 2010

Vaivén

A veces reacciono tarde a las cosas; o tal vez no es cuestión de reaccionar tarde sino de que la distancia acrecenta y resalta las cuestiones.
De cualquier manera este es un buen caso de ello.
¿Por qué hace meses que vengo conviviendo con esta situación, podría decirse sin mayores problemas y es el día de hoy que no puedo dejar de pensar en ello?
¿Melancolía?, ¿Necesidad de volver a los orígenes?. No lo sé, pero me está ocupando la cabeza gran parte del día.
Tristemente le doy una y mil vueltas al asunto sin resolver cómo es que tengo que actuar.
Todo este tiempo estuve convencida de que yo ya procedí. Hice lo que debía y hasta ahí debía quedarme, si no hay reacción del otro lado, no reaccionar ya es una reacción, ya decidiste qué hacer con respecto a esto, conmigo.
Y me duele, porque si bien yo logro ver el panorama general y puedo darme cuenta que no es una cuestión personal, que no soy yo el problema, me duele saber que caí en la bolsa.
Es hoy que se ponen en evidencia muchas cosas, que salen a la luz actitudes, decisiones, pensamientos; es bastante triste y realmente me cuesta aceptarlo, aceptar cosas tan feas que dennotan qué le pasa por la cabeza a una persona. Quiero ignorarlo, realmente, estoy intentando concientemente cerrar los ojos y hacer oídos sordos, pero esta todo muy en evidencia y muy enfrente mio para hacer de cuenta que no existe.
Intento aceptarlo entonces, justificarte, digerirlo. Porque pese al dolor yo no tengo ese odio que veo en otros ojos, ese resentimiento despectivo. Justificado también y por desgracia, pero yo soy incapaz, y me niego a entrar en el juego.
Pocas veces tuve tantas ganas de saber que sucede en una cabeza que no es la mia (con la que ya tengo mis propios conflictos), porque realmente no esperaba que esto sucediera, y cuando lo ves a largo plazo necesitás encontrarle un por qué, ¿bronca?, ¿arrepentimiento? ¿culpa? ¿indiferencia?, de todas la última es la que mas pincha, la que más asusta. Pero el desconcierto es una barrera tan dura que me imposibilita aún más el hecho de ir en busca de un esclarecimiento. No puedo tolerar la idea de estar aca retorciendo mis pensamientos en base a una circunstancia a la que quizás en el otro lado pasa por un décimo quinto plano. Si es así, no tiene sentido ni intentarlo, pero hasta en ese caso me gustaría saberlo.
Y en todo este mar de cuestionamientos y deliberaciones acerca de qué hacer es que llega a mis oídos que te estas equivocando, te estás equivocando grosso, y no sabés el miedo que me da...
Pese a cualquier cosa, pese al resentimiento, al dolor, a la indeterminación, hay un sentimiento involuntario, innato, que es acarreado por la fuerza del tiempo, de ese tiempo que abarcó prácticamente el ochenta porciento de mi vida, que me obliga a preocuparme, a tener un ojo pendiente de eso. Y si antes le daba mil vueltas al asunto, ahora son veinte mil más.
¿Culpa? Un poco, pero sé que no debo, ¿Impotencia?, si, mucha, tengo la necesidad de gritarlo, de hacer todo lo posible para evitar que siga avanzando, empeorando.
Y no puedo evitar pensar que si llega a pasar la más mínima cosa mal, voy a tener una parte de la responsabilidad, ¿Por qué? por no hacer nada, por quedarme congelada pensando qué hacer y si me correspondía.
Pero ¿cómo procedo? A estas alturas y en vistas del problema, pongo como prioridad menor que no tengo por qué hacer nada, quisiera poder protegerte, pero no encuentro la manera correcta.
Y cada tanto me agarra ese egoísmo de pensar que deje todo como está y avance, que las cosas ya estan hechas y es inútil remarla con un solo remo. Cada tanto me planteo ¿para qué pelear por ello?
Pero otras veces pienso que cómo no voy a pelear por ello, y me odio por no estar haciéndolo.
Es un ida y vuelta de pensamientos totalmente contrapuestos, como siempre, soy una calesita.
Necesito una punta, algo de lo que agarrarme, algún lugar por el cual empezar, estoy en cero para hacer cualquier movimiento, y no me agrada la idea de pensar que puedo dar un paso en falso y tirar abajo todo ese propósito de cambiar, mejorar o evitar ciertas cosas.
Y sé que si tuviera ese puntapié estaría dispuesta a cualquier cosa, realmente, aunque me odies por ello, no me importaría si eso evita los problemas que creo que están sucediendo.
¿Me estaré equivocando sintiéndome así? Porque tal vez es injusto para conmigo. Quizás también estoy viendo las cosas de una manera muy inocente, ¿Será que las cosas estan tan rotas que es imposible hacer alguna mejoría?.
La idea de un cierre definitivo me da vertigo, pero esta indefinicion me parece tan injusta con respecto a todo lo que sucedió en tanto tiempo.
Y en el medio de eso, mi necesidad de sacudirte y que despiertes.
Pero sé que sos así, livin' on the edge, ojalá hubiera estado antes para evitar todo esto en la medida que pudiese, pero se que eso fue prácticamente ajeno a mi, ¿qué más podía hacer en ese momento?¿Cómo iba a suponer que se me iba a presentar esta situación tanto tiempo después?.
Aprendi a convivir con esta situación tal vez demasiado rápido, no interfiere con mi vida, yo seguí adelante, con un pequeño dejo de angustia que cada tanto me hacía detenerme a pensar en ello, pero sin grandes problemas.
Hoy me planteo que puedo seguir viviendo así, porque de hecho lo estoy haciendo, yo ya acomodé mis fichas.
Pero por más que me pese no puedo ignorar completamente esto, porque es un capítulo que no cerré, o no completamente al menos.
No sé si esta situación es una chance de hacerlo, o de reabrirlo, o de dar un giro de 360 a la situación. Relamente hubiera preferido que se me planteen otro tipo de cosas y no estas.
Se acercan días que pueden movilizarme, dar un pequeño empujón para saltar a un vacío que desconozco. Y ya perdí la cuenta del tiempo que vengo llevando replanteándomelo, y la pregúnta más contundente resulta ser el cómo.
Quisiera poder tener la fuerza para trascender fuera de mi, para bien, creo que debe haber pocas cosas tan satisfactorias como esa, aunque no me lo perdones nunca
Realmente hay cosas que me preocupan más que tu perdón.

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up, with you all night
Had I known, how to save a life