sábado, 2 de abril de 2011

Lo intrascendente, capítulo I

Estoy de buen humor, por lo cual es raro que aparezca por estos lugares estando de buen humor, creo que lo he hecho notar.

Pasé una noche completa leyendo mucho, releyéndome a mi, me gusta escribir, es una de las cosas que más disfruto, pero logré darme cuenta que puedo resultar muy sofocante, lo que escribo se va tornando denso, si hago un paralelo leerme por mucho tiempo puede ser similar a tomar dulce de leche por una pajita.

Bueno, voy a hacer el gran esfuerzo de hacer algo un poco más relajado, de SER más relajada, al fin y al cabo algunas cosas de persona normal creo tener.

En fin, visto y considerando tal planteo, procedo a plantear un listado de cosas con un nivel de coherencia y relación por debajo del mínimo, e intentaré de ahora en más tratar de hablar del resto de mi vida que no incluya la crisis.

1- Últimamente tengo una facilidad innata para que la gente quiera agredirme arriba de los colectivos, me da vergüenza ponerme a putear a una señora alrededor de 40 personas, pero mientras me cayo la boca por mi mente veo escenas de Un Día de Furia y siento que el papel de Michael Douglas me quedaría perfecto.

2- Llegó el fatídico día en el que me paro en el espejo al lado de mi hermana y no se nota que la gran diferencia de seis años, me deprime, se que tarde o temprano vamos a ir a un comercio de cualquier tipo y al intentar atinarle a nuestra edad, a ella le van a dar mas que a mi, señores ese día Stefanía se inmola contra el ministerio de salud.

3- FADU, aquí debo hacer un apartado más adelante para profundizar el universo faduense. Amor y odio hacia mi facultad. Me metí en una carrera en la que el 70% de estudiantes provienen de la ORT y ya saben como construír una estación espacial. Aborrezco a gran parte de mis compañeros, qué se puede esperar de alguien que dice “Ay si! Vamos a investigar esas tribus que andan por taparrabos, no tienen zapatillas y van con las tetas al aire!!!”… los estudiantes de arquitectura son seres detestables, la gran mayoría cree saber muchísimo apenas habiendo aprendido muy poco, de repente todos somos Cesar Pelli. Las estudiantes de Indumentaria son chetas, o indies, o simplemente raras, los de gráfico aparentan ser los más normales (aunque yo tengo un par de amigos que les faltan varios tornillos), Imagen y sonido es difícil de explicar, enfermitos del cine, o tribus de todo tipo, o gente demasiado depresiva con deseos de morir. Industrial es mi deseo frustrado, no son muchos y los desconozco. Paisaje no existe, estan en menos 20, te pagan por cursarla. Igual sigo manteniendo que los de Arquitectura son los menos tolerables, me encanta mi carrera, no tolero a mi competencia.

4- Me pregunto si en algún momento de mi vida llegaré a ser femenina, ok, admito que por lo menos dejé de ser un varoncito como lo era antes, pero definitivamente no soy lo que dirías “FA QUÉ MUJER”, realmente no sé por qué, me gustan las chicas que se visten con ropa linda y ajustada, con volados y moños, mientras eviten el color rosa. Mi único verdadero problema son los zapatos altos, son mi desgracia total, sufro, padezco, es una gran tortura para mí. Pero cuando elijo ropa o me visto no se me ocurre ponerme algo bonito, soy muy cuadrada, necesito ir a enchúlame el placard o algo así. Aunque mientras me quejo sigo comprándome mis remeras de bandas, salgo con mi cinto de tachas y mis Circa zaparrastrosas, convengamos que así mucho no lo voy a poder cambiar.

5- Por otro lado están mis manos, jamás en la vida voy a poder ponerle cuidado a mis manos, no pretendo tener las cuchillas de wolverine, pero no sé en vez de tener unas uñitas limadas y pintadas parece que tengo manos de minero o que le estuve rascando la espalda a un linyera, no importa que me bañe 5 veces por día, que me pase lavandina, o lo que sea, siempre las tengo sucias, incluso después de pasarlas por agua y jabón, exijo una explicación.

6- En mi casa existe un problema importante con la comida, de partida mi madre tiene el monopolio y dictadura de seleccionar nuestra cena día tras día, el que decida cambiarlo recibirá una visita por la silla eléctrica…ok no tanto. Pero es frustrante, lunes fideos, martes milanesa, miércoles mc donals (SI ES QUE LLAMO YO), jueves…AHHH LOS JUEVES, JUEVES IS HELL, ese es el día en el que puedo estar muriendo de inanición pero quiero esquivar la cena lo más posible. Esas cositas redonditas, con perejil, tuco, algún que otro pedazo de papa, carne picada, chiquititas, insulsas, sabés que están ahí en tu plato deseándote la muerte… mi imperio por derrocar a las albóndigas, el viernes es fideos de nuevo. ¿Monotonía? ¿CUÁNDO UN CONDENADO POLLO? Juro que no estoy pidiendo caviar, pero una tortilla, no se, un panchito, cuando llevas como cinco años repitiendo el mismo menú empezás a ver que la gente tiene cara de churrasco.

7- No puedo tener mejores amigos hombres, y es gracioso que lo diga acá ¿no? Es decir…con todo el esfuerzo que pongo en disfrazar un poco estas cuestiones para no hacerlas evidentes y ahora salto diciéndolo así. En fin, no puedo, no creo en la amistad entre el hombre y la mujer, o por lo menos es algo que a mi no me funciona. Una sola vez en la vida llegué a tener un amigo que era como un hermano con el cual tenía las cosas claras. Suelo confiar más mis cosas en los hombres, suelo mostrar más mis vulnerabilidades, no se la razón, cuando encuentro a alguien que simplemente me hace reír me siento contenta. Un psicólogo a la derecha por favor…

8- Hace unos días me vi en una situación en la que un amigo se puso celoso de otro amigo por estar conmigo, e inmediatamente se me acercó a molestarme, creo que es la primera vez que dije “FUA tengo a dos hombres batallando por mi amor”, bue esta bien…no fue tan así pero ¿desde cuándo soy una heartbreaker? …esta bien esta bien TAMPOCO tan así, de cualquier manera fue extraño, un poco incómodo también.

9- De cualquier manera era mucho más lindo cuando estaba en Inglaterra y los hombres pasaban por al lado y te susurraban “hey darling…” ahí si que te sentías una sex symbol.

10- It’s times like these you learn to live again ó I know I was born and I know that I’ll die, the in between is mine….ser o no ser, no dejo de plantearme cuál es la correcta.

OK, hice mi descargo, escribir sin pensar es más sencillo, dudo que sea muy interesante, y lamento si es así, pero eh, a ver como lo digo….ES MI BLOG, y visto y considerando que últimamente me agarró una especie de revolución teenager o regresión voy a hacerme la rebelde.

….¿A quién quiero engañar?, hasta pronto blogconpatas

viernes, 1 de abril de 2011

All this feels strange and untrue

Me encanta describir todo lo que pienso con palabras, de la forma más retorcida y rebuscada que se me ocurra...
Hoy planto banderita blanca y reconozco que podría escribir caudales de caracteres como es bien mi costumbre pero sencillamente no podría acercarme tanto para describir lo que tengo en la cabeza en este instante como lo hacen ellos




Vos eso lo sabés mejor que nadie

jueves, 24 de marzo de 2011

I'll follow you into the Dark

Todavía no puedo creer que ni siquiera haya terminado marzo.
Las idas y vueltas que tuve en este año, por más reciente que sea, creo que no las tuve nunca.
Mi cabeza es un alboroto descomunal, esta es de las pocas, poquísimas veces que ni siquiera se como se supone que debería sentirme.
También me sentí de maneras que realmente no recuerdo haber experimentado antes, es un poco sobrecogedor.
No creo poder describir el gran paquete de cosas que atravesaron mi cabeza en cuanto a este tema los últimos tres meses. Definitivamente fue, por lejos, lo único que me hizo dar la cabeza contra el piso una vez y diariamente, y justamente por esta razón es que cobró tanta importancia.
Cobró importancia porque envolvía cosas importantes valga la redundancia, difíciles, indispensables.
Simplemente hoy me paro, y miro en retrospectiva, dejando de lado cualquier sentimiento agresivo que pudo haber recaído en mi, tal vez como nunca antes había sucedido. Hoy simplemente siento mucha tristeza, no por mi misma, no por darme lástima, simplemente por contemplar el todo, toda la sucesión de hechos. Me angustia saber que puede aparecer dolor en un lugar donde siempre huvo un refugio justamente de eso, de todo aquello malo que podía aparecer en el exterior. ¿Cómo es posible que todo resulte lastimado cuando nadie busca eso? ¿Cómo se llegó acá? Más allá de lo dolida que pueda estar, más allá del dejo de rencor, y enojo, se que nadie lo merecía, nadie merecía pasar por esto.
Obtuve las respuestas que me atormentaron todo un verano, las fui a buscar, simplemente porque no iba a descansar hasta obtenerlas, y en teoría que era lo único que necesitaba. Pero como se supone tendría que haber anticipado, a mas respuestas, surgen nuevas interrogantes, las más difíciles.
Era mucho más fácil cuando me dominaba la indignación, cuando era una simple cuestión de atribuirle mi situación a una decisión perversa que realmente nunca existió.
Estoy en la gran incógnita de seguir el camino de lo que debo y lo que quiero. Y por más que busque ayuda donde sea para resolver eso, me llegan mensajes cruzados, divididos.
Paradójico resulta necesitar esa ayuda dónde justamente debo tomar la determinación, darse cuenta que la palabra que te hace falta se encuentra del otro lado.
Me atemoriza mucho el mañana, y hasta hoy es lo único que no había sentido, temor. No quiero equivocarme una vez más, sea lo que sea que determine, no quiero que me domine el miedo y el resentimiento, porque yo no soy así, porque demostré una y otra vez, que por más dura que sea la caida que me hagan hacer, me levanto, me olvido, y sigo.
Pero tampoco quiero que el aferramiento que tengo me movilice hacia un camino que simplemente no puede seguir.
En el medio de toda esta travesía perdí algo, e incluso en aquellos momentos en los que deseaba que esté en lo más profundo del océano, esa falta siempre pesó, podré haber odiado, con todas las connotaciones que siempre quise evitar de esa palabra, e intentar hacer desaparecer lo que sea, pero por más que lo haya renegado, el angustioso vacío que generaba siempre se hizo notar.
Hoy estoy acá materializando todo eso que había comenzado a desdibujarse de mi vida, en una mano tengo una goma y en la otra un lápiz hb (/arquitectaoff) la pregunta es a qué colaboro.
Si estás leyendo esto es porque me conocés un poco más que la mayoría, y si es así supongo que sabés cual de las dos es la que quiero, y cuál la que mi cerebro pasado por un freezer me dice que es la más "correcta".
Pensar en el mal menor me paraliza, de hecho me paraliza que para cualquier lado es posible que haya mal, ¿es tan difícil entenderlo? después de todo lo que pasó en el 2010 ¿es tan difícil entender que nada ni nadie merece más mal? Quiero una sonrisa, una de esas viejas sonrisas, muero por recuperar eso, muero por dejar las cosas atras, por un rinconcito donde siempre pueda estar tranquila, y si hay algo por lo que deseo eso es porque tuve la suerte de haberlo sentido.
Es muy difícil seguir a la voz que me dice que tendría que respetarme y hacer valer todo este tiempo que la pasé mal, nuevamente, yo no soy así, suelo ser la persona más reflexiva de, aunque sea, la manzana; pero ya lo dije antes, estas cuestiones son mi talón de aquiles, me muevo por lo que siento, completamente.
Si lo pienso detenidamente, lo que más me aterroriza, si se me permite la exageración, es el arrepentimiento, de dónde sea que venga, porque en este mar de dudas si hay algo que se es que por A o por B, si alguien se arrepiente, todo esto va a ser el doble de difícil y doloroso.
No quiero estar en Junio y darme cuenta que las cosas que pasaron dejaron una marca muy fuerte en mi como para seguir. Pero tampoco quiero que se de la situación opuesta, de haber dejado las cosas atrás sintiendo que las necesito.
Se que más allá de cualquier planteo, me corresponda o no, voy a ponderar la reacción que genera mi simple presencia reapareciendo. Últimamente pareciera que mi segundo nombre es Quilombo y la verdad no quiero ser un peso, una complicación, no de nuevo.
Las variantes son infinitas, me machaco la cabeza cuando tengo un problema, cuando éste se ramifica a montones de cuestiones complicadas, es un desastre.
Construir o derrumbar, no dejo de preguntarmelo, no dejo de querer saber las preferencias ajenas. Moví mis fichas, y fue como todo, causa-consecuencia, el hecho es ahora ver qué se hace con eso, qué es lo mejor para todos.

Daría lo que fuera por volver a sonreír cada vez que pienso en esto, no le sienta bien el traje de amargura, quiero ser capáz de sacarselo, y quiero que alguien me golpee el hombro y me diga "hiciste bien, Stefi, tranquila"

martes, 15 de febrero de 2011

See you soon

Es dificil encontrarle un comienzo a algo que abarcó dimensiones tan grandes y en tan diversos sentidos. Here I am, again, aunque más o menos, porque no terminé de aterrizar.
Los viajes me movilizan mucho, me cuesta alejarme de MIS lugares, me cuesta acostumbrarme, usualmente me enfermo y no creo que sea una coincidencia. Extraño y no dejo de pensar en cómo transcurrirá la vida mientras estoy lejos.

Madrid - Scarborough - York - Edimburgh - Durham - Pickering - London - Paris - Oxford

Lo leo y una parte de mi todavía no puede creer que haya pisado esos lugares. Otra parte mira más lejos y me recuerda que es tan solo una pequeña parte de todo lo que no conozco y que me queda por conocer.


¿Qué pasó esta vez?


Hola, acabo de volver de lo que, haciendo un balance sencillo, fueron las tres semanas más felices de mi vida.
No suelo jugarme a decir cosas de tal calibre, el blanco o negro a mi no me sirve, imaginensé lo que debe haber sido para que rompa con eso.
Nunca se me hubiese ocurrido que las cosas sucedieran de la forma en que lo hicieron, incluso estando sentada a miles de metros en la estratósfera, atravesando el Atlántico.
Como si fuera una ecuación proporcional, contra más lejos estaba, más tranquila me sentía. Es algo literal, te alejás de todo.. lo necesitaba, y cómo.
No es necesario que recaiga en aclarar la clase de persona que soy, tan maquinadora, tan insistente, ridículamente optimista en ciertos momentos. Me estaba haciendo muy mal estar atascada acá, en un círculo vicioso.
De repente te encontrás en otro continente, con gente totalmente nueva, gente que apenas conocés, y con la que convivís como si fuera la cosa más cotidiana del mundo.
Abrís los ojos y te das cuenta que estás en un lugar desconocido y totalmente alejado, y así y todo tenés un rincón en el que te sentís como si estuvieras en tu casa, pero con la ventaja de que todos problemas y preocupaciones se olvidaron de subirse al avión.
Es como si hubieras aterrizado en un lugar que simplemente te estaba esperando, aunque la gente ni siquiera use tus mismos códigos. Já, como si hubiese importado en algún momento.

Libertad, jamás me había sentido asi. Estás caminando por la calle, a la derecha tenés las luces azules del London Eye, a la izquierda nada más ni nada menos que el Big Ben, y pensás ¿por qué carajo me estuve amargando por tantas cosas tan insignificantes?.
Te das cuenta que el tiempo es cruel e injusto, que irónicamente pasa tres o cuatro veces más rápido de lo que le corresponde. Te aferrás a todas y cada una de las vivencias, guardás cada simple momento en la memoria, en las imágenes. Minuto que pasa, minuto que sentís que lo vas a extrañar, como a todo.
Y de vez en cuando, en unos instantes fugaces, recordás que tu vida estaba en otro continente, aunque sencillamente no pareciera que es así.
Es tan irreal el hecho de pensar que tal vez hacía una semana estabas sentada preguntándote cómo hacés para sobrevivir a tal monotonía y en ese momento estabas riendo de la cosa más sencilla e inocente rodeada de personas de todas partes del planeta.
La sensación de saber que no sos la única, de mirarle la alegría en los ojos a tus nuevos amigos y simplemente entender....entender que todos sentíamos y sabíamos que no necesitábamos nada más. Cuando te querés dar cuenta te acostumbrás demasiado a tenerlos de la mañana a la noche, son como tu familia en la distancia.

Es tal y como dicen, te abre la cabeza, caes en la noción de lo insignificante que era tu concepción del mundo, te das cuenta que tu realidad se limitaba a la vida de Ramos Mejía y alrededores y que mientras la cosa más importante de tu día era una publicación del Facebook, a miles de kilometros podés estar viviendo cosas tan extraordinariamente nuevas que básicamente te cambian, y te encanta, cuando te querés dar cuenta te cautivó el hecho de vivir cosas nuevas.

Una vez de regreso te pones a rearmar todo el entramado de lo que fue el viaje y te das cuenta que son miles las cosas que lo componen. Así como las grandes experiencias, esas que le contás a tu madrina que te pregunta cómo te fue, hasta las cosas más cotidianas y chiquitas que simplemente quedan en vos, la pizza en el pasillo del hotel, las imitaciones generales, los despistes, las corridas, los rechequeos, el karaoke, el Mcdonals, las charlas y las risas . Porque son varios los que te pueden contar que conocieron el castillo de Edimburgo, pero son esos detalles los que hacen nuestro ese viaje, y es eso lo que no compartimos con varios.

Paradójicamente me está siendo mucho más duro re-acostumbrarme a la vida porteña que lo que fue encajar en la inglesa. Trato de mirar con una sonrisa para atrás y pensar que me quedó una experiencia que por empezar y resumir, fue única. Pero si tengo que ser sincera una parte de mi corazón se negó a regresar y me insiste en que lo vaya a buscar. Mi vida será acá, pero algo me sugiere maliciosamente al oído lo lindo que hubiese sido permanecer allá, tiempo: indefinido.
Tarde o temprano hay que aterrizar Stefi, aunque sea feo me dice mamá con mucha razón.

Lo único que tengo por seguro ahora es que voy a cumplir lo que me propuse antes de viajar: dejar las cosas atrás, voy a empezar de cero, y sin arrastrar aquello que lastimaba. ¿por qué? porque estas tres semanas fueron una visagra, y no quiero que lo que me quede sea un recuerdo melancólico de lo feliz que fue, y fui. Sino más bien una muestra de lo que puedo llegar a ser de acá en adelante, con la promesa a futuro de que voy a regresar, como dicen por ahí, I wanna breathe that fire again.

Gracias Inglaterra, gracias Jackie, Stephanie, gracias Anglolang, gracias Andrea, Priscila, Alan, Hugo, Camila A, Camila R, Belén, Milagros y Claudia. Gracias por ser la experiencia más linda de mi vida.
Cosas así no pasan todos los días.


viernes, 21 de enero de 2011

Good bye

-Me muero del miedo-
UK....here we go

martes, 18 de enero de 2011

The wheel still turning

El año empezó bastante turbulento.
Lo único a lo que le puse fichas por ahora es a este verano, dije que lo iba a empezar con todo.
Y no se que es lo que me pasa, en 60 horas voy a estar arriba de un avión comenzando el que por ahora va a ser el viaje más grosso de mi vida, cuando vuelva me espera un largo descanso, quizás la playa y para finalizar un recital de la re puta madre.
Pero el año empezo tibio...tirando a frío, y sigo esperando que me caiga del cielo la euforia que debería sentir en estos momentos y que, hello, no está por ningún lado.
Los días previos a los viajes me resultan muy angustiantes, se que gran parte de esa sensación que me ataca es por ello, desde desplazarme unos escasos 350 kilómetros me altera, con mucha mas razón es de esperar que me sienta así ahora que voy a atraversar miles, sola.
Pero sería injusto atribuirle solo a eso mi estado anímico.
¿Viste cuando salís de tu casa y estás pensando por un largo rato "algo me olvidé" y en tu cabeza tratas de recapacitar y memorizar todas las cosas que hiciste y agarraste para tratar de ver qué es lo que falta? Así estoy, constantemente mi cerebro está en esa busqueda inconciente, expectante, esperando que ese algo aparezca.
Incluso cuando la parte conciente sabe muy bien que lo más probable es que ya no aparezca nada.
Tratar de compactar, diluir y redactar la angustia que esto me viene generando hace prácticamente dos meses es algo que prefiero evitarme, es un sinsentido, y si bien prácticamente asi como me levanto me acuesto con eso en la cabeza, seguir revolviéndolo es agotador.
Hay dias que amanezco incriminadora, otros enfurecida, otros completamente melancólica, muy pocos culpable.
Necesito ESA última vuelta de rosca, porque mi cerebro es una máquina imparable, y realmente creo merecerla, entre otras cosas.
Si quiero sacar algo positivo de esto, es que por lo menos ya estoy segura qué clase de persona no quiero ser, yo no quiero ser como ustedes.
Aquella quinceañera que por miedo a decir lo que pensaba se dejaba aplastar y humillar por, prácticamente, todo su entorno, que con tal de no confrontar a quien debía, se guardaba todo y hacía que la carcoma por dentro; hoy se siente totalmente decepcionada y básicamente no le entra en la cabeza, cómo es posible que conviva con tanta cobardía capaz de lastimar y hacer a un lado con tal de no ponerle palabras a las deciciones y pensamientos, que se resguarda en la distancia para evitar la verdad mirándote a los ojos, como debería ser.
O a mi realmente me están pesando los 20 años y me los estoy tomando demasiado en serio, o la inmadurez que me circunda me ataca de todos los frentes.
Debe ser mas fácil así ¿no? Novedades de último momento: Lo que yo siento en este momento está muy lejos de ser fácil de tragar, pero felicitaciones.
Yo ya el título de Pelotuda naive de turno lo tengo totalmente asumido, me equivoqué y me voy a seguir equivocando en creerme el cuento porque es algo que viene gratis como parte de la promo. Pero yo no soy la única forra que se equivocó eh.
Ojalá el simple hecho de saberlo me conforme, yo nunca me conformo.
La parte más complicada es el hecho de que por más que no quiera, allá en la nube sigo esperando por una explicación utópica que solucione todo, bajando a lo realista espero aunque sea una explicación dolorosa, y ya entrando en el terreno de "BASATE EN LOS HECHOS" tendría que ir cambiando de canal. Y por más confuso que resulte, esas tres conclusiones coexisten en mi cabeza y se van turnando para ver por cual me tiro según mi humor.

BASTA, anoche me propuse que sería el último día que me potenciaría con todas mis angustias, a partir de hoy voy a tratar de esperar lo mejor de los días venideros, tengo que ajustar un par de clavijas por acá nomás.
Por otro lado...el viernes es the dead line, you owe me something, dude.

Nos vemos a la vuelta blogconpatas, deseame suerte :)

lunes, 13 de diciembre de 2010

End of the road

Anticiparme me sale estupendamente bien.
Y eso apesta, demasiado, porque las cosas salen asi de mal como me las veo venir o peor incluso.
Es como si tuviera una enorme pelota adentro mio que rebota contra todas las paredes de mi cuerpo y va creciendo, y cada vez lo hace con mas violencia. Básicamente no puedo concentrarme en nada, porque hace un gran eco en todas partes, y seguramente eso visto desde afuera parece como si estuviera en algún tipo de trance.
Y no lo entiendo, no me entiendo a mi misma siquiera, estoy conviviendo con la gran dualidad de saber perfectamente cómo son las cosas, y no entenderlas.
Y sé que una chance es no querer saber la respuesta que necesito.
Ya estoy comenzando a dudar si esto siempre dolió tanto, o es esta vez que la resignación ocupa tanto espacio que pesa mucho.
La resignación de saber que hay cosas que ya estan en un perfecto equilibrio, como si fueran una torre de cartas en la que no hay que tocar nada para que se mantenga bien y el más minimo cambio perturba todo.
Si, yo vendría a ser ese cambio.
Como si fuera un punto y aparte.
Algo asilado.
Entender... realmente ser conciente de eso, de que no tengo nada que ver, y que es imposible encontrarle una vuelta de hoja a un "quizás", es algo que me está costando caro. Pese al hecho de que las cartas siempre estuvieron sobre la mesa y las posibilidades de sacar siempre la misma no variaron.
Pero es ese mínimo cambio de actitud, esa ínfima circunstancia desencadena una suceción de reflexiones que me llevan a estar acá, con mis apuntes de Física y Construcciones a mi lado, totalmente reacia a leerlos porque hola si, tengo una pelota enorme adentro que no me deja concentrarme, je.
El tiempo de que caigan todas las fichas ya pasó, al igual que el de asumir las cosas como son, entónces, ¿por qué pareciera que teniendo las cosas ya establecidas, esto sigue logrando que me torture más?, Bueno...en primera instancia creo tener dos respuestas.
Por un lado mi ya conocido masoquismo que me lleva a terminar en lugares que machacan con toda mi cautela de evitar saber, conocer o ver ciertas cosas y hacen que se eleve una enorme voz que me grita ESA NO SOS VOS.
Y por el otro...la incertidumbre... esa maldita incógnita que siempre me acompaña, de no estar segura si lo que planteo es la realidad, una parte de la realidad, o una tergiversación enferma de la realidad. Mi necesidad de saber qué pasa del otro lado se ve frenada por el miedo de haber exagerado y extrapolado las cosas porque si, yo soy de esas a veces.
Pero a veces no me equivoco.
El tema es, poder encontrar el momento y situación adecuados para hacerle frente a ello. ¿Hasta qué punto estoy dispuesta a escuchar un final? Es medio ridículo si vamos al caso, porque ya me considero en él, pero cuando a las cosas se les ponen las palabras que corresponden, no podés escapar a eso.
Me hice la historia una vez más, y la estoy pagando.
De nuevo esas ganas inútiles de volver el tiempo atrás para evitar mirar hacia adelante, por miedo, por no querer desaferrarme.
De nuevo el amor y odio, la bronca, la alegría y el miedo, la impotencia y las ganas de superarlo, de nuevo todo ese conjunto de bipolaridades y subidas y bajadas.
De nuevo Stefanía (todoslosderechosreservados).