martes, 14 de septiembre de 2010

Moebius

Sería una buena idea poder guardar los recuerdos en botellas, y ponerlas todas en una estantería. Y así cuando va pasando el tiempo y se va haciendo todo más borroso, con solo destaparlas poder revivir el momento.
Eso pensaba el otro día mientras miraba por una ventana e intentaba revivir ciertas cosas que por más que no quiera, se van desdibujando, forzándome a utilizar la razón para acercarlas más a la actualidad...Cuando lo que menos tendría que hacer con esas cosas es racionalizarlas, simplemente sentirlas.
Hoy estoy consternada, me cuesta pensar las cosas sin una gran cuota de indignación e impotencia. Hoy quiero simplemente bajar los brazos.
Se que últimamente me he metido en cosas por demás cuestionables y que realmente no tengo por qué merecer salir impune de todo ello. Pero estoy saturada de que las cosas sean asi.
Estoy cansada de tener que mirar desde una esquina como se va desarrollando la película de mi vida sin poder poner manos en el asunto, simplemente esperando que ciertas decisiones se lleven a cabo.
Porque en definitiva, eso nunca termina pasando.
Y no paro de recriminarme a mi misma, por creerme el centro del mundo, por pretender que las cosas cambien su rumbo por el simple motivo de mi existencia, por el simple hecho de que yo quiero que sea asi.
Abrí los ojos Stefanía, porque las cosas estan más lejos que cerca de lo que vos pretendés.
Y entónces, ¿qué hago perdiendo tiempo en dejar mi cabeza en otro lado?, ¿por qué en enrosco en cuestiones que no caminan? ¿ por qué, dios por qué estoy acá sentada esperando escuchar algo que se que no voy a escuchar, de nuevo?
Estoy cansada de ver todo desde el otro lado del vidrio y asomar la mano a la distancia para poder recibir aunque sea una migaja de lo que veo de lejos.
Estoy comportándome como si estuviera en otra realidad, como si las circunstancias estuviesen planteadas en otro contexto, y, no, avivate de una vez, porque en algún momento el royo de película se va a cortar y vas a estar de cara a una realidad muy distinta y muy distante.
Estoy muy enojada, conmigo misma, con vos, con todo.
Estoy frustrada, por repetir la historia.
Estoy triste por verme obligada a autoimponerme nuevos límites, cuando yo buscaba un poco mas de libertad de movimiento.
Yo siempre supe que no iba a ser fácil, pero simplemente me siento decepcionada de mi ceguera una vez más.
Porque una cosa es que sea difícil y otra cosa es que no sea, directamente.
Y a veces se me ocurre por asomarme por esa ventana y me siento tan ajena, y con tantas ganas de formar parte.
Pero el simple hecho de pensar en el esfuerzo que eso implicaría, me abruma.
Pese a todo sigo acá, mirando en dirección a las nubes, buscando que una resolución mágica...caiga, simplemente. Esperando poder encontrar esas escenas perdidas del rollo, las del final feliz.
Y con qué derecho, ¿no? porque lo que menos hice fue comportarme como para merecerlo.
Se que si me propongo salir de esto, me va a doler, porque el simple hecho de pensar en las determinaciones que voy a tomar, me hieren, al fin y al cabo mantener los ojos cerrados esta bien siempre y cuando no los abra nunca.
Pero ya los tengo entrecerrados, y no puedo ignorar eso. No puedo seguir así mucho más tiempo.
Realmente tengo miedo, y de tantas cosas, partiendo de lo general hacia lo particular, desde la aproximación de una gran sensación de vacío, hasta la más mínima palabra, me atemoriza.
Y lo hace porque ya estoy caminando por arena movediza y si, me estoy hundiendo en ésta. De nuevo.

¿Y qué va a pasar luego? Tengo dos realidades materializadas en mi cabeza, muy distintas, o totalmente opuestas. Siempre está la mala, y siempre la del final feliz.
Odio estar en el desconocimiento, en la incertidumbre, pero a diferencia de muchos, prefiero estar ahí, antes que frente a lo que estuve evitando.

Hoy me levanté y dije basta, dejá de mirar hacia el costado, por una vez, abrí el paracaídas antes de estrellarte contra el primer árbol que aparezca, porque estas cerca Stefanía, estas muy cerca de eso.

Ojalá todas estas cosas no estuvieran solamente dentro de mi cabeza, ojalá esté tomando recaudos de más, ojalá todo este gran paquete de sentimientos se encuentre en algún otro lado además de acompañarme a mi... por una vez quisiera que las cosas salieran tal y como las imagino, para variar al menos.

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me
And just forget the world?

jueves, 26 de agosto de 2010


THAT moment

lunes, 16 de agosto de 2010

Deja Vu

Soy una persona bastante complicada. Poner eso en duda siquiera, sería algo estúpido.
Sin embargo sigo sorprendiéndome del nivel de complicación que puedo llegar a meterle a las cosas, o lo cuán capáz soy de enrollarme en las cosas más complicadas que puedo encontrar. Cualquiera me tendría que preguntar ¿Qué te pasa por la cabeza a vos?.
Pese a creer tener las cosas bastantes claras, las potenciales deciciones ya tomadas y la seguridad de poder afirmar lo que me pasa (para mi misma, claro está); últimamente las cosas no se me han puesto tan sencillas.
Vos fluís fluís y cuando te querés dar cuenta estas a punto de ahogarte y con el agua hasta el techo, me dijo cierta amiga hace poco tiempo...Y cuanta razón que tiene.
No es un tema de negación, yo se lo que me pasa, se como se va desarrollando todo el proceso, me doy cuenta de las etapas, y hasta puedo anticipar lo que está por venir.
Esta vez soy conciente, esta vez yo sé que estoy decidiendo dejarme llevar, y si, es un progreso frente a la previa situación de simplemente negarlo hasta las últimas consecuencias, yo se que quiero esto pese a como pueda llegar a terminar saliendo.
¿Pero más progreso no sería poner freno de mano? Es fácil dejarse llevar por las cosas que a uno le gustan o le hacen bien, pero si en definitiva a fin de cuentas vas a terminar peor de dónde estabas antes, ¿no sería una decisión mucho más sabia cortar las cosas de entrada por más que sean lindas para evitarse el mal trago?
Si, en un mundo perfecto yo tomaría decisiones acertadas, pero me encanta equivocarme en estos casos.
Vivir el momento resulta más sencillo.
Pero últimamente esa pequeña voz de la conciencia me está molestando demasiado.
O quizás no es la conciencia, sino un simple sentido de realidad, que me hace ver que, por más que quiera, hay cosas en el camino que hacen bastante complicado que las cosas simplemente pasen como si nada.
Duele acordarse que esas cosas están ahí, porque en el momento es muy fácil olvidarse de todo, como si no existiera nada más. Pero siempre hay un momento, ese momento en el que te sentás y todas las cosas malas que decidiste hacer a un lado, te llueven todas juntas despiadadamente...No está muy bueno.
Ya me puedo considerar experta en estas situaciones igual, no estoy pasando por nada que no haya vivido antes, simplemente que ahora estoy mas conciente, lúcida acerca de todo. La experiencia sirve para eso.
Y no paro de repetirme que si ya lo tuve que sufrir, sería muy de necia ignorarlo como si nada, ¿qué sentido tiene haber pasado por ello si no le saco provecho para algo positivo?
Pero es difícil ponerle límites a las cosas que te hacen bien...Partamos de la base que ya estoy bastante jugada y que si lo hubiera querido hacer, tendría que haber sido hace ya un tiempo.
¿Por qué siempre te aferras así a las cosas? ¿Vas a poder seguir adelante con lo que tenés pensado si las cosas pasan como supones que van a pasar? ¿Y si todo sale mal, si todo se da al revés de como crees? ¿En algún momento va a tocar la Culpa a la puerta de tu cerebro? ¿Sos solo vos o las cosas son realmente lo que crees que son? ¿Cómo es que hacés para generar siempre la misma reacción? ¿El fin justifica los medios? ¿Qué pensas hacer si estas equivocada? ¿Qué pensas hacer si NO estas equivocada?
Mi cabeza tiene un martillo hidráulico automático que se activa de a ratos y desprende todas esas interrogantes capaces de sacarme el sueño, el hambre, la concentración, todo.
Y nadie puede explicarme por qué me gustan las cosas tan difíciles, ya no se si es una búsqueda inconciente del quilombo, o llego a el por algún hecho no resuelto de mi infancia o simplemente lo atraigo magnéticamente, de cualquier manera que sea jamás las cosas se me dan de manera sencilla, ¿alguien tiene para pasarme la receta de eso?
No puedo decir que estas cuestiones no me gustan; las expectativas, la ansiedad, la incertidumbre, el hecho de ir a acostarme con todo esto en la cabeza, recordar, proyectar, imaginar todos los posibles cuadros, debatir conmigo misma las posibles causas, las señas, todo, analizarlo todo e imaginar que la conclusión es la que más quiero que sea.
Siempre funcioné igual, en líneas generales así suelo ser. Y por más que no me agrade poco me importan los límites, poco me detengo a considerarlos siquiera.
Por algo no me viene saliendo muy bien hasta ahora, porque sinceramente no puedo decir que he tenido resultados positivos a fin de cuentas.
Sin embargo vuelvo y vuelvo a caer en la misma, te gusta Stefanía, te encanta este juego. Porque si no fuera así no tomaría tan pocos recaudos en los resultados finales.
Se que esta vez tengo que cambiar el rumbo de las cosas, que depende de mi, que cerrar los ojos y dejar que el barco siga su ruta no va a terminar siendo muy agradable, porque si es algo que me importa tanto, tiene que darse bien, de manera correcta, porque me encantaría que así sea. Pero primero hay que resolver muchos temas (antes que ello, confirmar que no estoy simplemente delirando) y no todo queda en mis manos (y es lo que mas odio de todo esto). Y si no puede ser así, por más que me pese, me duela, llore y patalee, tengo que juntar valor, ser fuerte y hacer aunque sea un pequeño cambio en mi comportamiento: decidir no seguir adelante.
Porque el solo hecho de imaginar en repetir las cosas que sucedieron después de haber elegido si seguir, me causa escalofríos y una amargura muy grande.
Y si bien esta impotencia que siento ahora ya de por sí me genera mucha amargura y tristeza, sé que si llego a ese punto será peor.
No puedo salirme de esa imágen, no puedo olvidarme de eso si quiero demostrarme a mi misma que aprendí.
Pero tampoco quiero anticiparme en ello, porque eso sencillamente me aterra. Mejor dicho, me aterran los posibles resultados que pueda llegar a tener.
Necesito la seguridad de saber...antes que determinar cualquier cosa, tengo que saber que no estoy equivocada, y no quiero anticiparme, porque el verme cara a cara con el hecho de haberme equivocado me da miedo.
Y yo estoy bien así, podría estar mejor si todo fuese más fácil, pero no quiero renunciar a mi actual situación por un supuesto.
Estoy cansada de perder cosas, por una causa o la otra, si bien todo gira en torno al mismo eje y si bien antes fue por otros hechos, en definitiva terminé perdiendo las mismas cosas, y tengo que dejar de permitir que eso siga pasando, porque he allí el problema mayor de toda esta situación y la cosa que más miedo y dolor me da.

Soy una persona complicada, de eso no cabe duda alguna, atraigo situaciones complicadas y las complico aún más. ¿Que si me gusta? no puedo ni afirmarlo ni negarlo, muchas veces quisiera que las cosas se me den más fácil, pero tampoco es un hecho accidental que esto me suceda.
Y tampoco la estoy pasando mal (excepto en algunos instantes de recapacitación), asique por el momento voy a seguir haciendo lo que mejor me sale: fluir y fluir.
Cuando llegue el momento de decidir qué hacer para que el agua no me tape hasta el techo, va a ser cuando defina mi situación, aplique lo que he vivido y aprendido, y siga aprendiendo aún más.


Ay Stefanía pobre del hipotético terapeuta que te tendría que atender a vos....
Será hasta otro momento estimado Blog con Patas (en cualquier momento las vas a usar para salir corriendo espantado de mi, lo sé)

jueves, 5 de agosto de 2010

A 180º change (it isn't complete)


Últimamente cuento mi vida en cuatrimestres, y por suerte ha finalizado uno, dolorosísimamente al final, pero terminó.
Jamás trabajé tanto como en estos días, lo cual logró que me de cuenta de alguna que otra cosa:
Confirmé que el tiempo es algo completamente relativo, que nunca es muy poco ni demasiado, simplemente es cuestión de organizarlo. Siempre se puede hacer un poco más, renunciar a unos minutos de una cosa para hacer otra y así, ir acomodando cual tetris, todo lo que se tiene que hacer (la principal cosa a la cual he renunciado yo es a dormir, como siempre lo he hecho, solo que esta vez rozando al límite).
Mis tiempos son completamente anormales y distintos a los de cualquier ser humano corriente, me gustaría saber ahora el por qué, pero agradezco a eso (Stefanía no podes leer y resumir un libro entero de Estructuras en un solo día, sos un animal dice mi madre). Siempre fui de necesitar menos tiempo para hacer las cosas al mismo nivel que el resto, lo cual me hace concluír en que si no fuera tan perezosa y le dedicara el mismo tiempo que la mayoría de la gente, posiblemente lograría cosas mucho más importantes de las que logro, pero como sé que con el mínimo de tiempo cumplo con las expectativas básicas, simplemente no me incentiva a esforzarme mucho más, yo trabajo más estando al límite, siempre al límite.
Es como si estuvieras por tirarte de un avión...una vez que te tiraste...ya está, solo podés abrir el paracaídas a tiempo, no hay vuelta atrás. Definitivamente rescato esa frase que me dijo mi padre cierto día que estaba por definir una de las etapas de mi cursada. Una bastante importante por cierto, jamás estuve tan cerca de que me vaya mal en algo, no estoy acostumbrada al fracaso, y mucho menos cuando pongo todo de mi para evitarlo y sin embargo no es suficiente. Y por más trivial que haya sido cambio alguna pieza en mi cerebro, desde ese día me estoy empezando a tomar las cosas con más tranquilidad. Si sé que hago todo lo posible para que me vaya bien, y no resulta así, ya excede de mis posibilidades, no depende de mi persona, y no tengo por qué sufrir por ello. El día que yo sepa que hubiese podido hacer más y sin embargo no lo hice, ese será el día que sea mi culpa, y ya estoy grande como para no aceptar esa responsabilidad.
Es increible como algo tan obvio resulta ser tranquilizador.
Gracias a ello, y al miedo que me generó antes de concluír a esas ideas, pude pasar estos últimos días con la tranquilidad necesaria para hacer todo lo que tenía que hacer sin desesperar.
Una Stefanía desesperada es la cosa más inútil e inoperante que puedan encontrar alguna vez. Soy inamovible, e incapáz de siquiera hacer un mísero trazo cuando empiezo a activar la máquina de pánico automático en mi cerebro, de la cual estoy de a poco comenzando a deshacerme, espero que no sea algo que demore demasiado.
Lo único que lamento a estas alturas es el hecho de haber tenido tan poco tiempo de descanso. Acostumbrada a los gloriosos dos meses del año pasado (en los cuales pese a que me fueron muy provechosos, costaron...bastante) el hecho de tener menos de una semana..duele. Pero se que también gracias a su corta duración no me será tan difícil y triste retomar el ritmo, algo que lamenté y cuestioné mucho tiempo atrás.
Simplemente no tengo tiempo para cuestionarlo porque cuando lo haga ya estaré de nuevo ahí, madrugando y trabajando como siempre.
Al menos sé que ahora es algo que me gusta, y considero a ello como una gran ventaja.

El simple hecho de concluir todas estas cosas me llena por decirlo de algún modo.
En estos días anduve recordando viejas épocas, con imágenes, videos y demás...Me veo tan distinta a lo que era quizás, hace dos años, o incluso uno. A unos escasos dos meses y medio de cumplir veinte años siento que mi etapa adolescente quedó atrás, ¿pronto? puede ser que sea pronto para pensar ello, pero cada uno tiene sus tiempos y yo lo veo así desde esta óptica. Ahora creo que también es un poco pronto para considerarme un ser adulto, porque por más contradictorio que suene, simplemente hay veces que no puedo creer que vaya a comenzar mi segunda década, desde pequeña que veo como tan lejanos y adultos a los veinteañeros que yo sencillamente no encajo.
Entonces se podría decir que estoy en un escalón intermedio, un entrepiso. No está mal, no me desagrada. Estoy contenta con quien soy y con cómo se estan desarrollando los aspectos de mi vida.
Siempre voy a tener en el medio dificultades y cosas duras con las cuales lidiar, en eso se basa simplemente la vida, ¿no?, pero considero que aquella Stefanía que siempre fue un manojo de inseguridades y miedos, hoy está acá sentada afirmando que se siente capáz de afrontar las cosas, sintiéndose más segura consigo misma y más satisfecha de lo que alguna vez siquiera asomó a sentirse.
Eso no implica que en cualquier momento no se me avecine el caos como siempre ha hecho en sus apariciones estelares en mi vida, pero no hay guerra que dure cien años, y creo que siempre que tenga bien mentalizado eso, no me voy a dejar llevar por la desesperación.
Me alegra tanto haber tenido razón desde chiquita, al afirmar que esta etapa de mi vida iba a ser mejor para mi misma :)

Y eso que apenas estamos a la mitad del año, tengo bastantes expectativas para lo que se viene, espero poder tener una buena revancha de los momentos que tuve que atravesar tiempo atras..

Mi blog está tornandose lentamente un poco más alegre, no nos podemos quejar.
Será hasta la próxima entrada estimado blogconpatas.

miércoles, 14 de julio de 2010

Falling into the trap... once again

Cuando te das cuenta que de un día para el otro hay ciertas cosas que sencillamente, no te interesan más, o no te atraen como hasta hace poco lo hacían porque hay algo más ocupando tu cabeza, es porque realmente, estas in the oven.


Hay Stefanía, cómo te gusta jugar con fuego, pese a los resultados que te ha dado hasta ahora, cómo te gusta...

viernes, 9 de julio de 2010

Vaivén

A veces reacciono tarde a las cosas; o tal vez no es cuestión de reaccionar tarde sino de que la distancia acrecenta y resalta las cuestiones.
De cualquier manera este es un buen caso de ello.
¿Por qué hace meses que vengo conviviendo con esta situación, podría decirse sin mayores problemas y es el día de hoy que no puedo dejar de pensar en ello?
¿Melancolía?, ¿Necesidad de volver a los orígenes?. No lo sé, pero me está ocupando la cabeza gran parte del día.
Tristemente le doy una y mil vueltas al asunto sin resolver cómo es que tengo que actuar.
Todo este tiempo estuve convencida de que yo ya procedí. Hice lo que debía y hasta ahí debía quedarme, si no hay reacción del otro lado, no reaccionar ya es una reacción, ya decidiste qué hacer con respecto a esto, conmigo.
Y me duele, porque si bien yo logro ver el panorama general y puedo darme cuenta que no es una cuestión personal, que no soy yo el problema, me duele saber que caí en la bolsa.
Es hoy que se ponen en evidencia muchas cosas, que salen a la luz actitudes, decisiones, pensamientos; es bastante triste y realmente me cuesta aceptarlo, aceptar cosas tan feas que dennotan qué le pasa por la cabeza a una persona. Quiero ignorarlo, realmente, estoy intentando concientemente cerrar los ojos y hacer oídos sordos, pero esta todo muy en evidencia y muy enfrente mio para hacer de cuenta que no existe.
Intento aceptarlo entonces, justificarte, digerirlo. Porque pese al dolor yo no tengo ese odio que veo en otros ojos, ese resentimiento despectivo. Justificado también y por desgracia, pero yo soy incapaz, y me niego a entrar en el juego.
Pocas veces tuve tantas ganas de saber que sucede en una cabeza que no es la mia (con la que ya tengo mis propios conflictos), porque realmente no esperaba que esto sucediera, y cuando lo ves a largo plazo necesitás encontrarle un por qué, ¿bronca?, ¿arrepentimiento? ¿culpa? ¿indiferencia?, de todas la última es la que mas pincha, la que más asusta. Pero el desconcierto es una barrera tan dura que me imposibilita aún más el hecho de ir en busca de un esclarecimiento. No puedo tolerar la idea de estar aca retorciendo mis pensamientos en base a una circunstancia a la que quizás en el otro lado pasa por un décimo quinto plano. Si es así, no tiene sentido ni intentarlo, pero hasta en ese caso me gustaría saberlo.
Y en todo este mar de cuestionamientos y deliberaciones acerca de qué hacer es que llega a mis oídos que te estas equivocando, te estás equivocando grosso, y no sabés el miedo que me da...
Pese a cualquier cosa, pese al resentimiento, al dolor, a la indeterminación, hay un sentimiento involuntario, innato, que es acarreado por la fuerza del tiempo, de ese tiempo que abarcó prácticamente el ochenta porciento de mi vida, que me obliga a preocuparme, a tener un ojo pendiente de eso. Y si antes le daba mil vueltas al asunto, ahora son veinte mil más.
¿Culpa? Un poco, pero sé que no debo, ¿Impotencia?, si, mucha, tengo la necesidad de gritarlo, de hacer todo lo posible para evitar que siga avanzando, empeorando.
Y no puedo evitar pensar que si llega a pasar la más mínima cosa mal, voy a tener una parte de la responsabilidad, ¿Por qué? por no hacer nada, por quedarme congelada pensando qué hacer y si me correspondía.
Pero ¿cómo procedo? A estas alturas y en vistas del problema, pongo como prioridad menor que no tengo por qué hacer nada, quisiera poder protegerte, pero no encuentro la manera correcta.
Y cada tanto me agarra ese egoísmo de pensar que deje todo como está y avance, que las cosas ya estan hechas y es inútil remarla con un solo remo. Cada tanto me planteo ¿para qué pelear por ello?
Pero otras veces pienso que cómo no voy a pelear por ello, y me odio por no estar haciéndolo.
Es un ida y vuelta de pensamientos totalmente contrapuestos, como siempre, soy una calesita.
Necesito una punta, algo de lo que agarrarme, algún lugar por el cual empezar, estoy en cero para hacer cualquier movimiento, y no me agrada la idea de pensar que puedo dar un paso en falso y tirar abajo todo ese propósito de cambiar, mejorar o evitar ciertas cosas.
Y sé que si tuviera ese puntapié estaría dispuesta a cualquier cosa, realmente, aunque me odies por ello, no me importaría si eso evita los problemas que creo que están sucediendo.
¿Me estaré equivocando sintiéndome así? Porque tal vez es injusto para conmigo. Quizás también estoy viendo las cosas de una manera muy inocente, ¿Será que las cosas estan tan rotas que es imposible hacer alguna mejoría?.
La idea de un cierre definitivo me da vertigo, pero esta indefinicion me parece tan injusta con respecto a todo lo que sucedió en tanto tiempo.
Y en el medio de eso, mi necesidad de sacudirte y que despiertes.
Pero sé que sos así, livin' on the edge, ojalá hubiera estado antes para evitar todo esto en la medida que pudiese, pero se que eso fue prácticamente ajeno a mi, ¿qué más podía hacer en ese momento?¿Cómo iba a suponer que se me iba a presentar esta situación tanto tiempo después?.
Aprendi a convivir con esta situación tal vez demasiado rápido, no interfiere con mi vida, yo seguí adelante, con un pequeño dejo de angustia que cada tanto me hacía detenerme a pensar en ello, pero sin grandes problemas.
Hoy me planteo que puedo seguir viviendo así, porque de hecho lo estoy haciendo, yo ya acomodé mis fichas.
Pero por más que me pese no puedo ignorar completamente esto, porque es un capítulo que no cerré, o no completamente al menos.
No sé si esta situación es una chance de hacerlo, o de reabrirlo, o de dar un giro de 360 a la situación. Relamente hubiera preferido que se me planteen otro tipo de cosas y no estas.
Se acercan días que pueden movilizarme, dar un pequeño empujón para saltar a un vacío que desconozco. Y ya perdí la cuenta del tiempo que vengo llevando replanteándomelo, y la pregúnta más contundente resulta ser el cómo.
Quisiera poder tener la fuerza para trascender fuera de mi, para bien, creo que debe haber pocas cosas tan satisfactorias como esa, aunque no me lo perdones nunca
Realmente hay cosas que me preocupan más que tu perdón.

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up, with you all night
Had I known, how to save a life

jueves, 10 de junio de 2010

Breve Update

Me levanto y estoy en 10 de Junio.
Un amigo me hace caer, te das cuenta que en tres semanas se termina la cursada?.
¿Tres semanas? Ayer estaba parada adelante de mi aula de Arquitectura 1, observando temerosa a todos y cada uno de los individuos que transitaban por ahí, y evaluando cuales serían mis potenciales compañeros, pensando cómo me equivoqué, tengo que pensar en otra carrera. ¿En qué momento se dio el gran salto en el tiempo?.
Me resulta tan irreal simplemente porque hace exactamente un año, terminando mi primer cuatrimestre de facultad, el agotamiento extremo, el miedo y la cantidad "descomunal" (JA como me río de mi misma si pensaba que eso era descomunal) de trabajo me hicieron sentir que ya había pasado un año completo, ¿recién medio año?, matenmé. ¿Cuáles son los motivos para que esta vez haya sentido que pasaron tres semanas desde que empecé?, realmente no lo sé.
Trabajo mucho, duermo poco, realmente muy poco, viajo..demasiado, es inevitable, esta carrera se te mete hasta por debajo de la cama. El año pasado me consumió demasiado esa sensación, la de tener en ON el boton de UNIVERSIDAD en el cerebro...constantemente, era desgastante. Pero de cierta manera me fui acostumbrando.
Debo reconocer ciertas cosas, por un lado, me lo tomo muy a pecho, tengo que relajarme más porque me va a hacer mal, de hecho ya he tenido episodios de recaídas muy fuertes debido a mi carrera. ¿Quién me corre? ¿Por qué tanto apuro?, me estoy auto-exigiendo mucho, y llegué a un punto en el que estoy empezando a evaluar hasta dónde pesa más mis enormes ganas de recibirme rápido y hasta donde bajar un par de cambios y disfrutar un poco más de mis estudios, porque ciertamente no lo estoy haciendo al cien por ciento y podría.
Pese a ello, estoy satisfecha, ya lo he dicho. Trabajo muchísimo, y a veces en vano, pero la sensación de estar encaminada, de aprender tantas cosas nuevas, los cambios en los manejos de tu vida, la independencia, se siente bien, me hace aguantar la presión -la mayoría del tiempo-
Y lo mejor de todo es que lentamente estoy empezando a equilibrarlo con....el resto de mi vida, o el poco resto que me queda.
La realidad es que desde que comenzó este año, con todos los cambios que implicó el mismo, me di cuenta de mi triste situación: al perder ciertas cosas, y sentir la necesidad de volcarme de lleno en los estudios, como simple acción defensiva, y para no caer completamente en un pozo bien profundo, fue eso todo lo que tenía. Me paré a la distancia, y me vi a mi misma teniendo solo eso, solo mi carrera, ignorando todos los otros aspectos de mi vida, ¿por qué?. Estaba tan acostumbrada a repartirme entre eso y cosas que ya perdí, que cuando estas últimas dejaron de estar, tuve que llenar todo el vació con la primera. Y la cuestión del caso es que ni una ni otra de las dos está bien, hay más cosas más alla.
Pero no lo ví hasta que llegué a una situación crítica que me sirvió de punto de inflexión, yo no quiero seguir así, ni tampoco quería ser como todas las personas que veo día a día en la facultad, a quienes lo único que las apasiona es la Arquitectura, no quiero tener la vista tan cerrada en mi vida, y no va a ser así. Si hay algo que me hizo cuestionarme tanto qué rumbo tomar cuando terminé el secundario fue justamente eso, me interesan demasiadas cosas, me gustaría hacer miles que sé que no me va a alcanzar la vida para hacerlo. Pero lo que menos quiero es limitarme a una sola.
Y estaba haciendo eso hasta en el aspecto mas banal o mundano de mi vida.
Me cuesta enderezar eso, porque sigue siendo mi primera prioridad, pero estoy haciendo todo lo posible para acomodar los espacios, me di cuenta que me hace mucho bien, que funciono mejor si me hago un tiempo un sábado a la noche, estoy con amigas y el domingo por ahí duermo un poco menos por lo que postergué; a que trabajar los siete dias de la semana de corrido, ¿quién puede mantener ese ritmo de vida y no caer terminar psicótico?.
De hecho, al empezar a hacer esas cosas me di cuenta lo necesarios que se volvieron mis afectos en estos tiempos, realmente no recuerdo otra instancia en mi vida en la que haya sentido que me hiciera tan bien estar con la gente, en cualquier ámbito, compañeros, familia, amigos del barrio y de mil lugares más. Por fin me siento un poco más normal que de costumbre, en el buen sentido, no en el sentido de ser igual al grueso de la gente, sino por el hecho de disfrutar y hacer cosas que coinciden con...la humanidad en general, por exagerarlo un poco.
Y así, de a poco es como voy cambiando mis metas, mis prioridades, mis actividades, mis hábitos, intentando que sea para bien y equilibrándolos para poder empezar a tener un estilo de vida que vengo proyectando desde que tengo catorce años.
Siempre pensé que mi vida sería mucho más interesante después de terminar el colegio, entrando en los veintes. La verdad no se por qué siempre albergué esa idea; tampoco digo que estoy convencida de que está siendo así, pero por lo menos es el día de hoy que siento que tengo menos motivos relevantes por los cuales quejarme, y que todo eso depende íntegramente de mi.
Hoy todos los aspectos de mi vida ya no dependen de alguien más, algo que tanto mal me hizo últimamente. Y se de ahora en más, por más que puedan llegar a cambiar ciertas circunstancias, se que eso se tiene que mantener ante todo. -¿Entendiste Stefanía? Grabátelo en el cerebro-
¿Y qué me falta todavía? Determinación y fuerza de voluntad, como siempre. Me gustaría hacer muchas cosas en mi vida, poder organizarme bien y tener más actividades, me cuesta tanto arrancar.
Quiero aprender a manejar, quiero retomar guitarra, quiero aprender a tocar la batería, quiero hacer alguna actividad física, aunque sea correr, o conocer el (valga la redundancia) desconocido mundo de los gimnasios, quiero hacer un curso de CAD, quiero alguna vez en la vida hacer el de fotografía, quiero cortarme el pelo y hasta me gustaría aprender a cocinar (de gorda nomás).
Y si lo pienso no es nada del otro mundo, pero tengo que ser realista: si bien una gran parte depende de mi, tengo que considerar que mis días por desgracia no tienen 48 horas, y configurar eso entre las 24 horas semanales de facultad, más inglés y matemática, es difícil, no imposible.
Ya veré, tengo como tarea imponerme la premisa let it be, y desacelerarme. Se que estoy llendo por el camino de ir mejorando cosas, se que de a poco me voy sintiendo mejor, se que puedo superar las cosas que me lastimaron, y se que mientras me mantenga con esta mentalidad me voy a sentir bien.
Como bien recita el título de mi blog y dice mi queridísimo Dave Grohl, It's times like these you learn to live again -me grabaría esa frase en la piel-

Más optimismo en una entrada de blogconpatas? imposible.
Y juro que no estoy con ningún delirio místico.. por suerte (: