lunes, 3 de octubre de 2011

Recapitulación

Me acabo de percatar de que, entre publicaciones y borradores, esta es mi entrada número cien, felices cien entradas blog con patas!
Entre otros cálculos también puedo decir que estoy arrancando mis dos últimas dos semanas con veinte años.
21...
Me voy a tatuar  le dije a mamá, me miró indignada, pero no dijo nada. Son esas cositas bien chiquitas que te hacen caer en la cuenta de cómo pasa el tiempo. Hace unos años me hubiese ganado un buen reto, pero qué sentido tiene retarme, tranquilamente podría irme fuera del país, casarme con un jeke y ser su novena esposa.
Tengo (casi) veintiún años....no dejo de repetírmelo.
Estoy haciendo una carrera universitaria.
Estoy estudiando idioma.
No se manejar
No se cocinar
Viajé
Tengo uno (o varios) grupos de amigos.
Tengo a mi familia y a todos mis asuntos familiares.
Tengo mis mil y un problemas amorosos.
Formé una opinión de la mayoría de las cosas que me rodean.
Y como toda persona grande también tengo miles de metas, frustradas en su mayoría.
No entiendo bien por qué, pero me puse a deliberar conmigo misma y a hacer una recapitulación de mi vida mientras...lavaba una taza, preguntándome...estoy contenta con dónde estoy y quién soy?.
La respuesta realmente no la se, y de eso también me di cuenta hablando con mamá.
¿Estás triste o contenta por cumplir 21?
No se...
Cómo no vas a saber...admirable tu conexión con tus emociones eh....(el sarcasmo debe ser algo hereditario).
Siempre fui la mejor para ser muy exigente conmigo misma, razón por la cual siempre vi, veo, y voy a ver que por más bien que vayan las cosas, hay un algo, ese mismo algo que las arruina, para todo un pero.
Ni que las cosas me hayan salido tan bien alguna vez tampoco, pero creo que si hay algo que me falta experimentar es la plenitud.
Creo que es algo que se potenció mucho desde el año pasado principalmente, y lo académico tuvo mucho que ver.
Pasé toda una infancia y una adolescencia acostumbrada a hacer las cosas que debía sin complicaciones, con mucha facilidad y con muy buenos resultados, y siempre fui muy consentida por ello, creo que llegué a pensar que era alguien especial por esa única razón, ni que mi colegio hubiese sido para niños superdotados o algo así, pero inconscientemente yo misma y mi alrededor me hacían pensar que estaba siempre un poquito más adelante.
La facultad fue un gran cambio para mi. Me movilizó a un plano completamente distinto, ya no estaba en mi terreno. Ergo, crisis...crisis total.
Pasé de sentirme alguien medianamente destacado a ser el promedio y ohh el horror.
Tengo que reconocerlo, es algo que todavía me cuesta asumir, me cuesta asumir ver gente por encima mío; de vaya uno a saber dónde, saqué un sentimiento de competencia muy fuerte en todo lo que toco, veo, pienso y hago.
Pero también se que no es por incapacidad, sino por desgano que estoy donde estoy y no llego más lejos. Y ese creo, se ha convertido en el principal obstáculo en mi vida...A veces me pregunto si me hace feliz estar en la inutilidad y convertirme en alguien mediocre, y entro en pánico, pero no es la motivación suficiente como para ponerme en movimiento, y todavía no entiendo bien por qué.
Creo que muchas de las aspiraciones de mi vida se basan en la ficción, es decir, de lo que consumí toda mi infancia de la televisión y el cine. Me creí yo misma el cuento de ser la  protagonista principal de mi propia película, una con complicaciones, problemas, el bien y el mal, pero que siempre a fin de cuentas, termina con un final feliz. Siempre sentí que iba a ser alguien especial como la gente de las películas. Ya no se si es por eso o por que es una idea que quedó arraigada a mi ser, pero si bien no se cómo cuándo o dónde, se que quiero llegar lejos en mi vida (y se contrapone totalmente con mi actitud al respecto).
No me imagino a mi misma dentro de veinte años en un monoambiente oscuro de Capital Federal, cebando mate, escuchando la radio AM, barriendo y planchándole el guardapolvo blanco a mi hijo que se está tomando un te con leche mientras se rasca la nariz.
Dios....si hay una imágen que me aterra acerca de mi futuro....es terminar así (igual convengamos...no sé usar la plancha prácticamente, así que ahí ya hay un punto a mi favor). Tal vez tengo una mirada demasiado burguesa sobre la vida...who knows.
Siempre pensé, también, que encontraría al tan gastado y ansiado príncipe azul en mi vida.
Está bien, apenas tengo veintiún años, tal vez me precipito mucho descartando esa posibilidad. Pero la realidad es que si tengo que empezar a contar la cantidad de supuestos príncipes azules que creí haber encontrado, tengo que desenrollar un papiro enorme.
Bueno, creo que he llegado a lo que yo denomino la gran frustración de mi vida no?. Si quisiera me podría extender en este terreno, vengo extendiéndome hace cuatro años, pero básicamente si hay algo en lo que todavía tengo que aprender, incluso teniendo casi 21 años...es en eso...
No se si usaría la palabra adictivo porque es un poco fuerte, pero creo que sencillamente no puedo evitar que cuando la más mínima chispa salta aflore dentro mío la necesidad de extenderlo, y extenderlo  y seguir extendiéndolo ad infinitum, porque realmente, es algo que me gusta sentir.
Pero, y más allá de que tengo experiencias de sobra para saber que es algo que termina mal, todavía no puedo ponerle un freno a las cosas cuando debo, y eso ha sido así desde que tengo catorce años hasta el día de hoy, sin un más mínimo cambio.
Lo único que he podido sacar en limpio de todo este tiempo es la total seguridad que tengo al decir que la amistad entre el hombre y la mujer es algo que no puede existir...por lo menos para mi.
Siempre está la excepción a la regla, y ahí está él, arruinándome todo el speech, pero vamos, más es una isla en el medio de un océano en Júpiter, un caso de demasiados.
Es un panorama un tanto triste, debo decirlo, porque es como ver directamente hacia un tsunami. Lo veo venir, lo veo venir y lo veo a la distancia...pero no puedo hacer nada al respecto! Y ahí es cuando digo, oh Dios...necesito terapia, soy una enferma.
Igual por más que me queje, es una sensación hermosa, at the beginning por lo menos, y creo que eso es lo que hace que siempre se repita el mismo cuadro.
Habría que tramitar el tema de la caída después...pero cuánto más tiempo tengo? 60 años? Algo podré inventar.
Me volví alguien muy frío me dijo él entre lágrimas el otro día, entre las miles de otras cosas que ojalá no hubiesen sido dichas. Y me puse a pensar cuán fría he sido yo toda mi vida.
Tal vez no para el exterior, tal vez me conocés hoy y pensás que soy más social de lo aguantable incluso (en ciertos aspectos, tampoco para tanto), y sin embargo creo que muestro al exterior un 30% de lo que tengo dentro mío, y antes era mucho peor.
En otros espacios he escrito exactamente esto, de fingir, de usar máscaras, de saber como esconder cosas en el interior y cómo lo he hecho toda mi vida.
Creo que jamás voy a tener un diálogo tan extenso como el que tengo en permanentemente con mi cabeza, creo que por más que cualquiera esté seguro de conocerme, hay muchas cosas que nunca vieron la luz.
Es un poco triste sentir que existe un ser humano por detrás, en realidad, es feo sentir eso cuando tenés trece o catorce años y te sentís....diferente.
Con el tiempo he aprendido a convivir con ello y se conserva con un poco de recelo. Me parece que no es casualidad que mi serie favorita sea Dexter (aunque dudo que de momento me lleve a matar a nadie).

Estoy por cumplir 21 años, se muy bien quién soy, y no puedo definir si es algo bueno o algo malo.
Soy medio egoista, mantengo un poco de timidez, me gusta reírme y amo la música.
Siempre intento complacer al otro y nunca puedo ver algo como blanco o como negro.
Me gusta soñar y siempre busco la tranqulidad, pero voy en camino inverso para conseguirla.
De chiquita me daban miedo los perros, hoy solamente me da miedo la soledad y el sufrimiento ajeno.
Siempre evito confrontar a la gente, pero me encanta hacer sonrojar a alguien diciéndole la verdad.
Soy chiquita, en todos los sentidos de la palabra, y a veces me quejo, pero a veces pienso que no estoy preparada para ser grande.
Soy impaciente, inquieta, cómoda y creo que soy buena.
Me gustaría poder decir lo mismo el día que me lamente por cumplir 25, o 30.
Y como soy impaciente no veo la hora de averiguar en dónde voy a estar parada en ese momento.
Pero hoy estoy acá, a punto de cumplir 21, se supone que me tengo que sentir bien o mal? Mi mamá todavía espera a que le responda algo...


sábado, 10 de septiembre de 2011

Cul-de-sac

Este es el momento previo a mi texto en el que empiezo a querer ponerle orden a las cosas que tengo por descargar y en el que me apabullo con todo el caos de eventos que andan por ahí.
Momento...Loading...
Siempre que supero cosas...hechos, circunstancias, estados de ánimo, siempre que logro ver hacia atrás y ver que estoy mejor, me repito lo mismo, lo que se ve acá constantemente, It's times like these you learn to live again.
Pero ya no puedo esperar a que ese día llegue...el día de hoy me consuelo cada mañana que me levanto pensando lo mismo...It's times like these you learn to live again...y ya va a llegar ese día, ya va a llegar. Me trato de dar fuerzas pensando que estoy aprendiendo de las cosas difíciles...porque es el único consuelo que puedo encontrar en estos momentos, pensar en un mañana en el que ya haya podido superar las cosas.
No pude haber hecho referencia a un concepto más acertado para los tiempos que pasan: Caos, en su máxima expresión; dentro de mi cabeza, bajo este techo, en mis alrededores. 
La total y completa incertidumbre de todo, no hay nada peor..da miedo, no te deja prepararte a nada, siempre alerta, siempre esperando caer contra el piso.
Así y todo, hay cosas que, por más que te prepares, por más que esperes por años, cuando pasan la caída es fuerte.
Y el tiempo sigue pasando, muy por el contrario de su fama de implacable, pasa desapercibido, sigiloso, irrelevante.
Recuerdo un muy mal Mayo, en el que deseé día tras día que ese mes terminara, ansiando que solo fuera una mala racha...y no se si es que mayo se prolongó 120 días más y no me enteré o las cosas no hicieron el mínimo cambio. Pero  todo va en una rápida picada.
Empecé el año estando en guerra conmigo misma, como siempre suelo estar, jamás imaginé que iba a estar en el último trimestre del mismo, en guerra con el mundo, tampoco creía que después de semejante comienzo, iba a pasar por un tramo tan gris en todos los aspectos de la palabra. Dicen que lo que no te mata te fortalece, y yo muerta no estoy...por qué me siento tan débil entonces.
Estoy llena de miedos e inseguridades, y no del tipo de siempre. Están en juego muchas cosas importantes y directamente no sé hacia dónde inclinar la balanza de inocentes y culpables.
La lista de cosas se hace larga, como si no fuera suficiente con un gran conflicto, se van sumando las polémicas habitués que nunca se terminaron de ir.
Y no dejo de repetir en mi cabeza diálogos y manifestaciones que nunca van a ver la luz. Como si estuviera en condiciones de afrontarlas más allá de las paredes de mi cabeza. 
Intenté soltar el volante y andar en piloto automático pero no, no puedo con mi genio.
Creo que lo dejé claro en ocasiones anteriores, cuando tenés enfrente tuyo una tormenta que amenaza con llevarse todo por delante..no te queda más que agarrarte de las pequeñas buenas cosas que podés encontrar..y aprovecharlas...más allá de lo que pueda llegar a costarte. Al menos a veces mantengo mi mente distraída creando utopías.
Es como un fuerte tranquilizante, que se esfuma cuando traspaso la puerta y digo "ok, tengo que volver al planeta tierra" a lidiar con la guerra de nuevo...
Muchas veces me pregunto qué precio estoy pagando, estoy segura que es una cuenta sin saldar, karma, algo por el estilo. Lo hago muchas veces.
Lo que no puedo entender es por qué hay otras personas pasando por lo mismo.  Y por qué no soy capaz de colaborar en detrimento de esa situación. A fin de cuentas eso es lo que más  pesa, la inutilidad frente al desmoronamiento que ves pasar frente a tus ojos.
Estática, Inmóvil, para conmigo y para el afuera, estoy en una nada desesperante, adormecida, reaccioná me digo a mi misma, protegete, protegé.
Es difícil encontrar de qué agarrarse también, la pago por primeriza en algunas cosas, estoy caminando mientras el camino se abre paso solo, o algo así...
De nuevo la incógnita, porque no encontrás respuestas en ningún lado, ninguna guía, ningún apoyo, y el gris se hace presente de nuevo. 
Las condolencias no sirven, y pareciera que es lo único que se puede encontrar allá afuera. Una cara de circunstancia, un consejo de galleta de la buena suerte y un abrazo esporádico. Gracias pero no, no necesito la lástima, ni las caras tristes. Me gustaría una solución un poco más pragmática, pero no, es difícil encontrar a quién camine realmente en tus zapatos y realmente ponerse en situación no es lo mismo, porque se que mientras yo retomo mi camino y tengo que lidiar con aquello y vuelvo con una mínima palabra de aliento del otro lado ya hay algo más importante rondando como cual va a ser la cena del día de hoy.
Cuando era más chica me decían son cosas que pasan, son cosas que la gente grande hace. Ahora que soy grande pienso... Era bastante cómodo conformarse con tan menuda explicación y tener la certeza de la momentaneidad del hecho, pero fui creciendo y dándome cuenta día a día que no era tan simple como parecía.
Y contra más crezco aparecen más factores, ¿en algún momento podré ver la imagen completa? who knows..
Porque soy una persona que vivió toda su adolescencia con una introversión enorme,  aprendí a esconder cosas y acá estoy....sonriendo, para el afuera, y fugazmente para el adentro -cuando me olvido, claro está- agarrándome de lo poco lindo que encuentro, así de autodestructivo como sea, deseando que la imagen se invierta y que donde las cosas pasaron a negro se destiñan, y que esos grises que hacen que todo sea más lento y aburrido, tomen algún pigmento..y repitiéndome...It's times like these you learn to live again, con la certeza de saber que el 2011 no va a terminar siendo de mis años más brillantes, pero que al menos servirá como una marcada experiencia de vida, como todo. 

martes, 6 de septiembre de 2011

Chaos

Con qué ganas se supone que me puedo sentar a escribir...si cada vez que pienso que estoy tocando fondo con todo lo que parece desmoronarse a mi alrededor, me voy diez metros más abajo...

Perdón por el abandono, blogconpatas, esta vez no es suficiente para mí con escribir.

martes, 21 de junio de 2011

Life

Cuando parece que está todo oscuro y no hay lugar donde caer muerto son esas, las pequeñas cosas, las más simples las que te pueden salvar de aquello que va destruyéndote poco a poco.

Y van cobrando más importancia con el tiempo, cuando vas percatándote del efecto anestésico que tienen, por más efímero e insignificante que sea, el mundo por una sonrisa.
Hay cosas que de momento sentís que podrían durar toda la vida así, hacés tu mundo aparte, fabricas toda una realidad paralela, ajena a lo que te daña, ajena a todo lo incorrecto; es perfecto, en la teoría y en el imaginario propio es inmejorable.
Pero hay ciertas cosas a las que no te acostumbrás nunca...hay dolores que no se hacen más soportables por la simple presencia del tiempo.
Es como viajar en avión, no importa cuán antes te abroches el cinturón o cuán antes el avión saque las ruedas....el choque con la tierra te tambalea, te da vértigo... o como volver de las vacaciones, siempre te decepciona...siempre te despedís simbólicamente de todo lo que te significaron, siempre aparece en tu mente el "qué rápido pasó" , "no quiero volver".
Hay ciertas palabras que te hacen cosquillas en las manos y en los oídos; como los mosquitos, son tan indeseables, y sabés que están pululando por ahí, y que en cualquier momento reaparecen. Y ahí bajás, le soltás la mano a ese castillito que armaste en el aire por, por ahí, minutos...con suerte un par de horas. No, no te alejaste kilómetros, en tu cabeza estabas a años luz...El choque es fuerte, esa pequeña palabra, esa pequeña expresión empieza a ramificarse enfermizamente, como una inyección de contraste en el corazón.
No por nada te alejás mentalmente de eso, tanto conciente como inconcientemente te refugiás de los errores que no querés ver, los tuyos, los de otros..los de todos. La única justificación que se te viene a la cabeza es que todos somos humanos, todos tenemos debilidades y todos nos equivocamos. ¿En qué universo eso podría ser suficiente? ¿En qué momento eso justifica el dolor?
En cierto punto te agarrás de lo poco bueno que podés rescatar, una simple y pequeña porción de la realidad, y la desarrollas, la explotás y comenzás a construír desde ahí, y tiene un perfecto equilibrio cada vez que entrás en contacto con ella.
Pero te olvidaste que estás viendo un árbol y no el bosque completo; te descuidaste y no pudiste darte cuenta que la verdadera realidad toma otro rumbo y es incompatible con todo aquello que construíste, realmente te percatás que no puede funcionar tal y como lo planificaste.
..Y ahí estás parada, mirando como esa porción de vida se va caminando lentamente, fusionándose con la oscuridad, más allá de tu vista.
Tenés muy claro que siempre va a haber muchas cosas que no vas a saber, que por más que te guíe el instinto y la lógica, te faltan los hechos concretos, el panorama en su totalidad. Pero por más que tu cerebro no pare de intentar recrear sádicamente aquello que no podés ver...sabés, dolorosamente sabés que a veces es mejor no ver ciertas cosas...que a veces es como dicen y es mejor vivir en la ignorancia...o por lo menos poder otorgar el beneficio de la duda, y momentáneamente salir al paso e ignorarlo.
No hay otra salida...no tenés otra salida, a fin de cuentas hay ciertos rompecabezas a los que siempre les va a faltar una ficha para poder resolverlos, y por más que intentes completarlos con lo que se te ocurra, no se puede.
No todo está al alcance de tus manos, no todo sale como vos querés.
No todos viven sus vidas en base a como vos pretendés que la vivan.
Los bebés lloran, a algunos se les tapan los oídos, las azafatas van a sus posiciones, siempre te da vértigo, es una sensación un tanto extraña.
Sabés que por más implacable que parezca, el tiempo no es cura de todos los males... destino, karma, cobra el nombre que quieras, pero a veces influyen y se interponen muchas otras cosas más complejas que el tiempo no puede desanudar.
Mientras tanto sabés que contás con esa pequeña porción de humanidad, alienada quizás, fruto de tu imaginación, un tanto irreal, otro tanto forzada, pero sigue ahí, y mientras siga ahí, vos estás de pie, y en ese instante las culpas y responsabilidades proyectadas hacia todas las paredes, se disuelven como en un vasito de agua.
No es la respuesta a los problemas de nadie, pero inconcientemente buscás la paz en donde sea....como sea, por más efímera, intrascentente o
imposible que sea, a veces todo da tanto miedo que no te queda otra que cerrar fuerte los ojos y agarrarte de ese pequeño rincón de olvido.


Creo que si me preguntaras el motivo o sujeto de todo el pensamiento, no podría responder...simplemente responde a una y miles de facetas que tiene mi vida el día de hoy.


In your house I long to be
room by room patiently
I'll wait for you there
like a stone I'll wait for you there..
..alone

lunes, 20 de junio de 2011



Jamás pensé que podía llegar a sentir que mi vida estaría tan....rota

jueves, 16 de junio de 2011

Details in the fabric



6..
Es raro, hace mucho tiempo que no sentía que medio año se iba tan rápido, time is running out.
Me entristece un poco a decir verdad...pensar que ya pasó tanto tiempo y estoy en la mismísima nada, académica/familiar/amorosa/socialmente, sin contar las miles de metas frustradas que me planteo día a día cuando no puedo llevar adelante las cosas más básicas que debo resolver..
Guitarra
Manejo
Canto
Rollers
Trabajo
O cosas tan básicas como ir a la peluquería y cortarme de una buena vez el pelo.
No, no está siendo un buen año para mi, si hago un balance de esta primera mitad.
Sinceramente me pongo a pensar y pareciera que los dos primeros meses de este 2011 pertenecieron a otra época, a otro siglo a otro mileno, a otra galaxia, por dios.... sentía estar arriba del Aconcagua, este es mi año me dije estando allá. Pero no, realmente no lo considero así, llegué y básicamente se fue todo al carajo, dejando la poesía de lado por un rato.
Echarle la culpa a cosas random como el destino sería desligarme de cierta manera de lo que me pasa y no, no lo pienso así.
Hice cosas, y dejé de hacer otras y eso tiene sus consecuencias. Soy muy conciente de ello -tendría que estar leyendo 5 textos de la facultad ahora mismo- Pero me siento totalmente desganada por...todo, y es un círculo frustrante que lleva a que por ello deje de hacer más cosas y me frustre más aún.
Mi desempeño en la facultad es un asco, cualquiera podría decir que no estoy interesada para nada en lo que estoy haciendo.
Mi casa es un completo caos, la única diferencia recae en que lo que menos hace es mejorar y ya se convirtió en un eco de silencios y caretas que tenemos todos puestas para intentar hacer de cuenta que somos normales.
Estoy alejándome cada vez más de muchísimas personas que durante todo el año pasado me esforcé por mantener cerca y que dejé que se alejen con la marea porque como todo lo demás....ya no se si parece o es así, pero no me importa.
Y bueno, no voy a seguir aclarando porque si hay algo en lo que me estoy equivocando más es en lo otro. Me estoy convirtiendo en ese tipo de persona que realmente odio, que no sabe lo que quiere, que da vueltas, que se caga en todo, que no piensa en las consecuencias, que se maneja mal, que es egoísta, que va de una punta a la otra, y a la cual si le preguntás vos sabés que lo que estás haciendo no está bien? mira para abajo se siente culpable y no sabe cómo justificar sus acciones.
La pregunta ahí es ¿qué estoy haciendo?, pero realmente...¿QUÉ ESTOY HACIENDO?

La ciclotimia que me invadió de repente no la soporto ni yo. Después me ando preguntando por qué no hay alguien más que se juegue por mi..
Hablando mal y pronto...estoy muy decepcionada...en primer lugar de mi misma, y en segundo de terceros que no vienen al caso ahora mismo. Pero eso...principalmente de mi, de Stefanía Salamone, de lo que está haciendo, de lo que no hace más, de su gran incógnita respecto a qué pensar sobre muchas cosas importantes a las que hace a un lado, como si no fuera conciente de los casi 21 años que tiene.
Me encantaría resetearme, seguir el 2010 que había encarando...me descarrilé, así de sencillo, y ahí realmente desconozco la causa, pero me fui de las vías, cuando estaba muy orgullosa de todo lo que había construido y logrado.
En estos días me escasea mucho esa sensación, porque si tengo que sacar algo en limpio de mis actos, y de los hechos que acontecieron en todo este tiempo...no logro sacar nada en limpio más que un siempre presente recuerdo melancólico de aquel viaje que parece irreal cuando lo apilo junto a todo lo que cosechó este medio año.
Pero siempre termino refugiándome ahí...cuando estoy en lo más bajo siempre pienso en eso..en que tengo que ser paciente y un día me voy a tomar el avión nuevamente y voy a permanecer allá...lejos.
Es triste que en vez de tener una mano amiga o un abrazo que me consuele, me refugie en imágenes borrosas de un recuerdo que solo involucre el haberse alejado de tu vida..es medio desolador y solitario.

Me siento incomoda conmigo misma con el lugar en donde estoy..constantemente, en primera medida porque ésta no soy yo..y en segundo porque prácticamente todo el tiempo quiero escaparme del lugar en donde estoy..Creo que es una de las muy pocas veces que mientras escribo todo esto, lo pienso, lo releo y lo mentalizo, se me escapan varias lágrimas de los ojos mientras me pregunto simplemente...qué me pasó
Quiero estar bien...quiero tener la fuerza de voluntad para salir y sacar cosas a flote, y el incentivo para ser la persona activa y comprometida que siempre fui, quiero volver a sentirme orgullosa de mi misma y de todo lo que me rodea, pero hoy, viernes 16 de junio de 2011, me siento lejos de eso..hace ya un tiempo.

lunes, 23 de mayo de 2011

Walking in circles

Hace horas, o más bien días que vengo observando como titila el cursor en el Word una, otra, otra, y otra vez. No, no hay caso, estoy completamente en blanco; estoy esperando encontrar qué decir o cómo empezar.

Mayo

Quinto mes del año, a punto de terminar

Nos aliviamos cuando ciertos malos períodos de tiempo están por finalizar, pretendiendo o conformándonos con la idea de que un simple cambio de número, o de almanaque pueda cambiar la alineación de los planetas de manera que nos favorezca, o que logre que el viento vire un poco para cambiar la ruta.

De qué depende realmente eso, se puede discutir, pero seguramente la razón no es que hoy es 5 y mañana 6.

Me negué inconcientemente a aparecerme no por desgano, ni nada similar.

A veces la realidad me incomodaba tanto que materializarla en palabras simplemente me acobardaba.

Hay veces que me despierto y es como si no me sintiera cómodo en ningún lado, en mi casa, con mis estudios, con mis amigos, con lo que estoy haciendo de mi vida.

Si tuviera que describirme en estos momentos con una única palabra, creo que elegiría ciega, o ceguera, como te parezca.

No se realmente qué estoy haciendo, por qué, o cómo, lo único que puedo sacar en claro, es que en algo las cosas no están yendo bien.

Siempre me esforcé por tratar de hacer todo bien…ok, no puedo decir que lo consigo porque realmente a veces me equivoqué de manera conciente y de una forma injustificable.

Pero tengo esa sensación.

Como si estuviera equivocándome mucho y todavía no se en qué, o por qué.

Lo feo no es cuando sentís que te está sucediendo eso frente a determinado evento de tu vida.

Lo feo de verdad es cuando comenzás a darte cuenta que por esta razón, todos, todos y cada uno de los aspectos de tu vida están mal.

No se me viene más que la imagen de muchas fichas de dominó enfiladas y cayendo una por una. Si bien todavía no puedo determinar que un hecho es el desencadenante del consiguiente de manera directa, la realidad es que desde cierto momento que aún no puedo determinar, empezaron a caer todos los pilares que yo tenía bien ordenaditos en mi cabeza, y en mi vida en general.

Acto seguido lo primero que viene a la mente es la sensación de haber perdido la certeza acerca de qué está bien, qué está mal, y la relatividad de esos dos factores.

Recuerdo que al ser más pequeña simplemente las cosas eran de la manera en la que me la hacían llegar a los ojos. Dolía, no voy a decir que no, no cambia el hecho en sí, pero llegado el punto en que empezás a cuestionar todo, ya no es tan simple.

Porque no solo no sabés si las cosas siempre fueron realmente así, o no , o qué esta bien o mal, o si comenzar a preguntártelo está bien o es simplemente una idea que te plantaron en la cabeza, imposible de sacar.

The smallest seed of an idea can grow. It can grow to define or destroy you

Y de alguna manera, me convertí en algo peligroso, algo que lastima, que hiere mucho.

Y no quiero, jamás lo quise.

Es muy frustrante que la única cosa que siempre te propusiste en la vida salga completamente mal.

Algo me hizo clic en la cabeza, o puedo ser simplista y atribuírselo a la suerte y las rachas, pero redondeando un mes, es como si así, ciega como dije, estoy dando tumbos y tropezando con cosas que se me ponen en el camino y no salgo de una, DE UNA, airosa.

Me metieron en una cajita chiquita, y por si fuera poco las paredes se van acercando una con la otra cada vez más, y no me queda más que escaparme, sin sentido alguno y por un rato, sola, porque no encuentro otra manera de estar últimamente.

Aunque eso es cierto a medias. Si bien no me creo capaz de tener la energía para aparentar que mi vida está transcurriendo sin mayores alteraciones; también es verdad que hace mucho tiempo empezó a nacer adentro mío una sensación de desamparo que desconocía totalmente.

No por no haber estado nunca sola.

Si no por el mero hecho de ver, y de entender, que por más que lo intente y lo necesite, no tengo manera de lograr que alguien me vea, en mi integridad, a mí y a todo lo que me acontece. Como si hubiera repartido un rompezacabezas y a todos les falte una ficha distinta.

Es difícil entender el panorama así, y por más esfuerzo que vea, nunca es suficiente, nunca es lo mismo. Sin contar que siempre algo va a faltar.

Me acostumbré demasiado y demasiado rápido también, a tener a alguien ahí, a alguien que siempre supiera todo, y que por más que no estuviera en mis zapatos, encontrara la manera de acallarme y alivianar mi mente.

Siento que estoy tratando reparar los vestigios de eso, y en el vano intento estoy en cierto punto empeorándolo, y en otro punto dando vueltas en círculos, por no querer soltarme, por no ser capaz de dejar las cosas ir, por egoísta.

No creo poder soportar saber que alguien más resulta afectado por mi persona. Me pega muy fuerte saber que es por mí.

Así y todo no tengo la fuerza necesaria para hacer lo que tengo que hacer, referida a cada una de las cosas que transitan día por día. Desde lo más ínfimo, desde el cambio de voluntad más básico, hasta el clavado de cabeza desde un trampolín hacia una pileta vacía. Es lógica básica, si no te predisponés a hacer lo que puede resultar más fácil, mucho menos vas a hacer algo que cueste, y tanto..

A veces me escapo de todo un rato e imagino como podría ser todo si las cosas fueran a la inversa, completamente.

Ves caminando en linea recta en tu misma dirección a la materialización de todo lo que hiciste mal, y te das cuenta que lo que te genera tristeza no es la equivocación en si, sino el hecho de que no haya posibilidad alguna de que no sea otra cosa más que lo que es, algo errado.

Días como hoy no hay nada que desee más a que la gente me vea tal y como soy, con lo que hice bien y lo que hice mal, y a partir de ahí decida que soy o dejo de ser. A veces el precepto de tus acciones te definen es tomado con demasiado ímpetu y yo creo que no siempre debería ser así.

Necesito un poco de tranquilidad, que me caigan las responsabilidades que me tienen que caer, y me liberen de las que están mal posicionadas.

Necesito que alguien me entienda y no huya en el intento.

Estaré pidiendo demasiado?