Cuando te das cuenta que de un día para el otro hay ciertas cosas que sencillamente, no te interesan más, o no te atraen como hasta hace poco lo hacían porque hay algo más ocupando tu cabeza, es porque realmente, estas in the oven.
miércoles, 14 de julio de 2010
viernes, 9 de julio de 2010
Vaivén
A veces reacciono tarde a las cosas; o tal vez no es cuestión de reaccionar tarde sino de que la distancia acrecenta y resalta las cuestiones.De cualquier manera este es un buen caso de ello.
¿Por qué hace meses que vengo conviviendo con esta situación, podría decirse sin mayores problemas y es el día de hoy que no puedo dejar de pensar en ello?
¿Melancolía?, ¿Necesidad de volver a los orígenes?. No lo sé, pero me está ocupando la cabeza gran parte del día.
Tristemente le doy una y mil vueltas al asunto sin resolver cómo es que tengo que actuar.
Todo este tiempo estuve convencida de que yo ya procedí. Hice lo que debía y hasta ahí debía quedarme, si no hay reacción del otro lado, no reaccionar ya es una reacción, ya decidiste qué hacer con respecto a esto, conmigo.
Y me duele, porque si bien yo logro ver el panorama general y puedo darme cuenta que no es una cuestión personal, que no soy yo el problema, me duele saber que caí en la bolsa.
Es hoy que se ponen en evidencia muchas cosas, que salen a la luz actitudes, decisiones, pensamientos; es bastante triste y realmente me cuesta aceptarlo, aceptar cosas tan feas que dennotan qué le pasa por la cabeza a una persona. Quiero ignorarlo, realmente, estoy intentando concientemente cerrar los ojos y hacer oídos sordos, pero esta todo muy en evidencia y muy enfrente mio para hacer de cuenta que no existe.
Intento aceptarlo entonces, justificarte, digerirlo. Porque pese al dolor yo no tengo ese odio que veo en otros ojos, ese resentimiento despectivo. Justificado también y por desgracia, pero yo soy incapaz, y me niego a entrar en el juego.
Pocas veces tuve tantas ganas de saber que sucede en una cabeza que no es la mia (con la que ya tengo mis propios conflictos), porque realmente no esperaba que esto sucediera, y cuando lo ves a largo plazo necesitás encontrarle un por qué, ¿bronca?, ¿arrepentimiento? ¿culpa? ¿indiferencia?, de todas la última es la que mas pincha, la que más asusta. Pero el desconcierto es una barrera tan dura que me imposibilita aún más el hecho de ir en busca de un esclarecimiento. No puedo tolerar la idea de estar aca retorciendo mis pensamientos en base a una circunstancia a la que quizás en el otro lado pasa por un décimo quinto plano. Si es así, no tiene sentido ni intentarlo, pero hasta en ese caso me gustaría saberlo.
Y en todo este mar de cuestionamientos y deliberaciones acerca de qué hacer es que llega a mis oídos que te estas equivocando, te estás equivocando grosso, y no sabés el miedo que me da...
Pese a cualquier cosa, pese al resentimiento, al dolor, a la indeterminación, hay un sentimiento involuntario, innato, que es acarreado por la fuerza del tiempo, de ese tiempo que abarcó prácticamente el ochenta porciento de mi vida, que me obliga a preocuparme, a tener un ojo pendiente de eso. Y si antes le daba mil vueltas al asunto, ahora son veinte mil más.
¿Culpa? Un poco, pero sé que no debo, ¿Impotencia?, si, mucha, tengo la necesidad de gritarlo, de hacer todo lo posible para evitar que siga avanzando, empeorando.
Y no puedo evitar pensar que si llega a pasar la más mínima cosa mal, voy a tener una parte de la responsabilidad, ¿Por qué? por no hacer nada, por quedarme congelada pensando qué hacer y si me correspondía.
Pero ¿cómo procedo? A estas alturas y en vistas del problema, pongo como prioridad menor que no tengo por qué hacer nada, quisiera poder protegerte, pero no encuentro la manera correcta.
Y cada tanto me agarra ese egoísmo de pensar que deje todo como está y avance, que las cosas ya estan hechas y es inútil remarla con un solo remo. Cada tanto me planteo ¿para qué pelear por ello?
Pero otras veces pienso que cómo no voy a pelear por ello, y me odio por no estar haciéndolo.
Es un ida y vuelta de pensamientos totalmente contrapuestos, como siempre, soy una calesita.
Necesito una punta, algo de lo que agarrarme, algún lugar por el cual empezar, estoy en cero para hacer cualquier movimiento, y no me agrada la idea de pensar que puedo dar un paso en falso y tirar abajo todo ese propósito de cambiar, mejorar o evitar ciertas cosas.
Y sé que si tuviera ese puntapié estaría dispuesta a cualquier cosa, realmente, aunque me odies por ello, no me importaría si eso evita los problemas que creo que están sucediendo.
¿Me estaré equivocando sintiéndome así? Porque tal vez es injusto para conmigo. Quizás también estoy viendo las cosas de una manera muy inocente, ¿Será que las cosas estan tan rotas que es imposible hacer alguna mejoría?.
La idea de un cierre definitivo me da vertigo, pero esta indefinicion me parece tan injusta con respecto a todo lo que sucedió en tanto tiempo.
Y en el medio de eso, mi necesidad de sacudirte y que despiertes.
Pero sé que sos así, livin' on the edge, ojalá hubiera estado antes para evitar todo esto en la medida que pudiese, pero se que eso fue prácticamente ajeno a mi, ¿qué más podía hacer en ese momento?¿Cómo iba a suponer que se me iba a presentar esta situación tanto tiempo después?.
Aprendi a convivir con esta situación tal vez demasiado rápido, no interfiere con mi vida, yo seguí adelante, con un pequeño dejo de angustia que cada tanto me hacía detenerme a pensar en ello, pero sin grandes problemas.
Hoy me planteo que puedo seguir viviendo así, porque de hecho lo estoy haciendo, yo ya acomodé mis fichas.
Pero por más que me pese no puedo ignorar completamente esto, porque es un capítulo que no cerré, o no completamente al menos.
No sé si esta situación es una chance de hacerlo, o de reabrirlo, o de dar un giro de 360 a la situación. Relamente hubiera preferido que se me planteen otro tipo de cosas y no estas.
Se acercan días que pueden movilizarme, dar un pequeño empujón para saltar a un vacío que desconozco. Y ya perdí la cuenta del tiempo que vengo llevando replanteándomelo, y la pregúnta más contundente resulta ser el cómo.
Quisiera poder tener la fuerza para trascender fuera de mi, para bien, creo que debe haber pocas cosas tan satisfactorias como esa, aunque no me lo perdones nunca
Realmente hay cosas que me preocupan más que tu perdón.
Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up, with you all night
Had I known, how to save a life
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up, with you all night
Had I known, how to save a life
jueves, 10 de junio de 2010
Breve Update
Me levanto y estoy en 10 de Junio.Un amigo me hace caer, te das cuenta que en tres semanas se termina la cursada?.
¿Tres semanas? Ayer estaba parada adelante de mi aula de Arquitectura 1, observando temerosa a todos y cada uno de los individuos que transitaban por ahí, y evaluando cuales serían mis potenciales compañeros, pensando cómo me equivoqué, tengo que pensar en otra carrera. ¿En qué momento se dio el gran salto en el tiempo?.
Me resulta tan irreal simplemente porque hace exactamente un año, terminando mi primer cuatrimestre de facultad, el agotamiento extremo, el miedo y la cantidad "descomunal" (JA como me río de mi misma si pensaba que eso era descomunal) de trabajo me hicieron sentir que ya había pasado un año completo, ¿recién medio año?, matenmé. ¿Cuáles son los motivos para que esta vez haya sentido que pasaron tres semanas desde que empecé?, realmente no lo sé.
Trabajo mucho, duermo poco, realmente muy poco, viajo..demasiado, es inevitable, esta carrera se te mete hasta por debajo de la cama. El año pasado me consumió demasiado esa sensación, la de tener en ON el boton de UNIVERSIDAD en el cerebro...constantemente, era desgastante. Pero de cierta manera me fui acostumbrando.
Debo reconocer ciertas cosas, por un lado, me lo tomo muy a pecho, tengo que relajarme más porque me va a hacer mal, de hecho ya he tenido episodios de recaídas muy fuertes debido a mi carrera. ¿Quién me corre? ¿Por qué tanto apuro?, me estoy auto-exigiendo mucho, y llegué a un punto en el que estoy empezando a evaluar hasta dónde pesa más mis enormes ganas de recibirme rápido y hasta donde bajar un par de cambios y disfrutar un poco más de mis estudios, porque ciertamente no lo estoy haciendo al cien por ciento y podría.
Pese a ello, estoy satisfecha, ya lo he dicho. Trabajo muchísimo, y a veces en vano, pero la sensación de estar encaminada, de aprender tantas cosas nuevas, los cambios en los manejos de tu vida, la independencia, se siente bien, me hace aguantar la presión -la mayoría del tiempo-
Y lo mejor de todo es que lentamente estoy empezando a equilibrarlo con....el resto de mi vida, o el poco resto que me queda.
La realidad es que desde que comenzó este año, con todos los cambios que implicó el mismo, me di cuenta de mi triste situación: al perder ciertas cosas, y sentir la necesidad de volcarme de lleno en los estudios, como simple acción defensiva, y para no caer completamente en un pozo bien profundo, fue eso todo lo que tenía. Me paré a la distancia, y me vi a mi misma teniendo solo eso, solo mi carrera, ignorando todos los otros aspectos de mi vida, ¿por qué?. Estaba tan acostumbrada a repartirme entre eso y cosas que ya perdí, que cuando estas últimas dejaron de estar, tuve que llenar todo el vació con la primera. Y la cuestión del caso es que ni una ni otra de las dos está bien, hay más cosas más alla.
Pero no lo ví hasta que llegué a una situación crítica que me sirvió de punto de inflexión, yo no quiero seguir así, ni tampoco quería ser como todas las personas que veo día a día en la facultad, a quienes lo único que las apasiona es la Arquitectura, no quiero tener la vista tan cerrada en mi vida, y no va a ser así. Si hay algo que me hizo cuestionarme tanto qué rumbo tomar cuando terminé el secundario fue justamente eso, me interesan demasiadas cosas, me gustaría hacer miles que sé que no me va a alcanzar la vida para hacerlo. Pero lo que menos quiero es limitarme a una sola.
Y estaba haciendo eso hasta en el aspecto mas banal o mundano de mi vida.
Me cuesta enderezar eso, porque sigue siendo mi primera prioridad, pero estoy haciendo todo lo posible para acomodar los espacios, me di cuenta que me hace mucho bien, que funciono mejor si me hago un tiempo un sábado a la noche, estoy con amigas y el domingo por ahí duermo un poco menos por lo que postergué; a que trabajar los siete dias de la semana de corrido, ¿quién puede mantener ese ritmo de vida y no caer terminar psicótico?.
De hecho, al empezar a hacer esas cosas me di cuenta lo necesarios que se volvieron mis afectos en estos tiempos, realmente no recuerdo otra instancia en mi vida en la que haya sentido que me hiciera tan bien estar con la gente, en cualquier ámbito, compañeros, familia, amigos del barrio y de mil lugares más. Por fin me siento un poco más normal que de costumbre, en el buen sentido, no en el sentido de ser igual al grueso de la gente, sino por el hecho de disfrutar y hacer cosas que coinciden con...la humanidad en general, por exagerarlo un poco.
Y así, de a poco es como voy cambiando mis metas, mis prioridades, mis actividades, mis hábitos, intentando que sea para bien y equilibrándolos para poder empezar a tener un estilo de vida que vengo proyectando desde que tengo catorce años.
Siempre pensé que mi vida sería mucho más interesante después de terminar el colegio, entrando en los veintes. La verdad no se por qué siempre albergué esa idea; tampoco digo que estoy convencida de que está siendo así, pero por lo menos es el día de hoy que siento que tengo menos motivos relevantes por los cuales quejarme, y que todo eso depende íntegramente de mi.
Hoy todos los aspectos de mi vida ya no dependen de alguien más, algo que tanto mal me hizo últimamente. Y se de ahora en más, por más que puedan llegar a cambiar ciertas circunstancias, se que eso se tiene que mantener ante todo. -¿Entendiste Stefanía? Grabátelo en el cerebro-
¿Y qué me falta todavía? Determinación y fuerza de voluntad, como siempre. Me gustaría hacer muchas cosas en mi vida, poder organizarme bien y tener más actividades, me cuesta tanto arrancar.
Quiero aprender a manejar, quiero retomar guitarra, quiero aprender a tocar la batería, quiero hacer alguna actividad física, aunque sea correr, o conocer el (valga la redundancia) desconocido mundo de los gimnasios, quiero hacer un curso de CAD, quiero alguna vez en la vida hacer el de fotografía, quiero cortarme el pelo y hasta me gustaría aprender a cocinar (de gorda nomás).
Y si lo pienso no es nada del otro mundo, pero tengo que ser realista: si bien una gran parte depende de mi, tengo que considerar que mis días por desgracia no tienen 48 horas, y configurar eso entre las 24 horas semanales de facultad, más inglés y matemática, es difícil, no imposible.
Ya veré, tengo como tarea imponerme la premisa let it be, y desacelerarme. Se que estoy llendo por el camino de ir mejorando cosas, se que de a poco me voy sintiendo mejor, se que puedo superar las cosas que me lastimaron, y se que mientras me mantenga con esta mentalidad me voy a sentir bien.
Como bien recita el título de mi blog y dice mi queridísimo Dave Grohl, It's times like these you learn to live again -me grabaría esa frase en la piel-
Más optimismo en una entrada de blogconpatas? imposible.
Y juro que no estoy con ningún delirio místico.. por suerte (:
viernes, 28 de mayo de 2010
Cambio de rumbos
Esta es una de esas veces en las que me sorprendo a mi misma.Todavía me cuesta creer cómo en un abrir y cerrar de ojos soy capaz de desligarme de cosas de las cuales estaba tan aferrada.
A veces me pasa, porque no es la primera vez. Como si mi cabeza hiciera un click y se desconectara. Pero nunca en estos estadios, en los que siempre me encontré a mi misma tan...dependiente.
Sé que tengo motivos de sobra, que después de tanto, no es sorpresivo; pero simplemente yo no respondí nunca a esa forma para estas situaciones. Me siento extraña con ello, a veces me incomoda al punto de forzarme a traer del recuerdo momentos determinados al hoy, para aunque sea tener un atisbo de lo que sentía tiempo atras, prácticamente es voluntario, y a veces pienso que eso es horrible...
Estoy tan confundida, no por inseguridad, ni por cuestionarme lo que hice y decidí; porque SE que tuvo que ser así y se que por más que intenté todo lo posible para evitarlo, me dejaron sin otras chances. Y yo decidí. Ese no es el punto, si no lla duda medio culposa de si es correcto sentirme así, o si no debería estar peor (por no decir arrastrándome por el piso). La saqué tan barata que me aterra pensar que tarde o temprano me va a caer la ficha realmente, y la voy a pagar caro con el arrepentimiento.
Pero hoy no.
Hoy estoy a kilómetros de distancia del punto en el que estaba parada tiempo atrás, y todo me es TAN lejano. Como si mis recuerdos fuesen simples imágenes insertadas en mi cabeza que permanecen ahí por el simple hecho de que se que DEBEN estar ahí. No porque las sienta, o las viva, como una especie de película.
Y de nuevo el tema de sentirme tan desligada..tan friamente que asusta, pero no duele.
Pese a ello y a que me encuentro en esta nueva situación, una gran parte de mi necesita lo que todo aquello me brindaba, y es esa necesidad es más fuerte aún cuando lo veo reflejado en terceros. Y me veo entonces, forzada inconcientemente a buscar esa sensación en otro lado, en cualquier lado. Con el más mínimo asomo de ello me siento impulsada a aferrarme, aunque tristemente no llega a ser ni una sombra de lo que fue (de lo que se que era). Y se que este impulso no me está llevando por buen camino...
Stefanía, te estas metiendo en aguas peligrosas y si seguís avanzando puede no haber punto de retorno.
Mi cerebro se repite eso casi constantemente, lo se, lo tengo claro. Pero muy dentro mio no parece importarme, simplemente me dejo llevar por el mismo camino de siempre ( e l m i s m o c a m i n o d e s i e m p r e). Y sé que va a terminar tan mal...de nuevo..
¿Dónde quedaron mis escrúpulos? ¿Mi sentido de culpabilidad? ¿Todo lo que aprendí a los golpes en estos años? No hay caso, sigo el mismo patrón una y otra y otra vez. Solo que me estoy metiendo con cuestiones delicadas en cierto punto. Y la mitad de mi cerebro me dice que no es más que el simple deseo de recuperar lo perdido, de llenar el vacío. Pero la otra mitad simplemente me dice dale dale dale solo tengo que dejar que las cosas sigan su curso ¿natural?.
Y mi cabeza vuela...como siempre, más allá de cualquier cuestionamiento o planteo, mi cabeza vuela e imagina cosas que muy posiblemente no estén ahí. Debería terminar de dar vuelta a la página, una de las tantas que van pasando, pero no lo hago completamente, y se podría decir que eso es hasta peligroso..
Hoy estoy como tantas veces he dicho y me ha pasado, en otra realidad, en otro universo. Pasa tan seguido y por tantas situaciones diferentes y a veces hasta minúsculas. Pero pese a ello tengo estas cuestiones tan arraigadas, tan mías, para bien o para mal.
Voy cambiando tanto, pero le voy pifiando tanto todavía, que siento que queda un largo camino hasta que asimile completamente todas y cada una de las cosas que voy viviendo y voy aprendiendo. Como bien se podría decir, tengo la teoría, pero de ahí a la práctica...
-Extraído de mi pequeño cuaderno de bocetos y croquis (necesitaba desahogarme en plena mañana, en plena facultad)-
lunes, 19 de abril de 2010
Feeling good
Creo que ser siempre tan pesimista tiene mucho que ver, pero jamás pensé que podía llegar a sentir esto...
Realmente siento que estoy haciendo algo que me gusta, me gusta de verdad!.
Y no, no me equivoqué.
Es tan satisfactorio :) ... y en estos momentos, siento que es lo único que tengo, pero no me molesta tanto, abocarme de lleno a esta carrera me hace distraerme mucho (y lo necesito bastante).
Qué linda, linda sensación :)
lunes, 12 de abril de 2010
El día más especial de tu vida.
7 de la tarde, mi papá recién vuelto de un viaje a Bolivia nos dice que deberíamos ir a hacer presencia al cumpleaños de quince de la hija de un amigo suyo. Genial, por lo menos el estar perdiendo tiempo en vez de estar haciendo el análisis para Arquitectura 1 va a tener "justificación".Me cambio, nada demasiado elegante, de hecho ni siquiera pierdo tiempo en bañarme porque consideré que no estaba tan impresentable.
¿Quién llega a un cumpleaños de quince de domingo a las 7.30 de la tarde/noche?, ni siquiera estaba abierta la puerta.
Hacía cuatro años que no pisaba Ianni, uno de mis favoritos. Adentro, las luces estaban apagadas y la mayoría de la gente estaba sentada en sus mesas, mirando en dirección al centro de la pista de baile.
Estaba tan desubicada en ese lugar, en ese momento, que era divertido, literalmente no conocía a nadie exceptuando a mis viejos.
Nos sentamos sin que nadie se percatara de que tres desconocidos habían aparecido de la nada casi al final de la fiesta para figurar. Cuando me dedico a buscar el por qué, me doy cuenta del segmento de la fiesta que se estaba desarrollando...Cuatro chicas de vestido corto, pasándose de mano en mano un micrófono, cada una con un papel en la mano leyendo nerviosa y emotivamente una carta hacia la festejada. Los cumpleaños de quince, una de las sucesiones de clichés por excelencia. Todo el mundo sabe exactamente que va a pasar minuto a minuto, que es lo que está por venir, qué va a pasar, lo esperan ansiosamente, y sin embargo, cuando esta clase de segmentos se dan, todos se emocionan como si fuera algo sorpresivo, conmovedor, como si esas palabras, o esas acciones nacieran íntegramente de la persona que las está haciendo.
Yo nunca lloré en un cumpleaños de quince, ni en ninguno de los viajes de egresados, no es algo que ande pregonando por el mundo orgullusamente, pero que se yo...de hecho sentía hasta incomodidad (principalmente en Bariloche, quizás en lo demás no era conciente de lo que estoy diciendo ahora, pero de cualquier manera no me emocionaba), ver que todo el mundo alrededor mío era un mar de lágrimas...siendo sincera hasta intenté forzarme a emocionarme, pero nunca ese plan terminó en nada más alla de un rotundo fracaso.
Es que sencillamente esa clase de cosas las veo como una clase deber social, o cultural, o algo por el estilo, tan inculcados en la cabeza de todos, que sale de manera automática, y a mi sinceramente me emociona más lo espontáneo, lo que sale de adentro cuando la persona lo siente, y no cuando el evento lo dictamina.
Por ejemplo, y retomando a la temática del cumpleaños de quince, supongamos que está esta hipotética quinceañera leyendo las dedicatorias de sus quince velas, entonces llega el turno de la dedicatoria hacia la hipotética mejor amiga de la hipotética quinceañera, todos se emocionan, la amiga llora, la abraza, le dice que la ama con lo más profundo de su ser. Todo responde a la regla.
¿Qué pasaría si la hipotética quinceañera pasa de la vela dedicada al primo de la amiga de la hermana del compañero de curso que una vez le prestó una birome Bic azul, a la vela dedicada a la madre, el padre, el padre y el perro que viven con ella? Oh si, querida quinceañera hipotética, se te vino la noche y ya dejaste de tener una mejor amiga hipotética.
Cumpleaños de quince, todo es tan protocolar, un cliché tras otro.
La cuestión del asunto es que yo me dirijo a sentarme, bastante malhumorada porque ni siquiera llegué a la parte de la comida ( OK, nota al margen, si, los cumpleaños de quince son superficiales, pero la comida...LA COMIDA, merece la pena totalmente). Y están estas cuatro chicas leyendole a la quinceañera mientras una cámara le da de lleno en la cara con una luz que hasta a mi que estaba a cinco metros me enceguecía.
Amiga 1: "Bueno...*Fulana*..qué puedo decirte que no sepas? sos una de mis mejores amigas, en estos 10 años que llevamos de amigas me demostraste ser la mejor, que estás en todas, que puedo confiar A MUERTE en vos, y SABELO que vos también conmigo. Te acordás aquel día en el que ibamos caminando por la vereda y estabas usando medias verdes y había una baldosa salida y vos te resbalaste y te caiste con la mano derecha primero y nos reímos tres minutos y justo después paso un señor en bicicleta y pasó eso que VOS SABÉS BIEN? vivimos tantas cosas, salidas, mañanas en el colegio, tardes haciendo la tarea, almuerzos en mc donals, trabajos prácticos de matemática, en fin TE AMO COMO A NADIE EN EL MUNDO, ESTÁS HERMOSA *Amiga 1 tiene superpoderes que le dejan ver el futuro y los usó al momento de escribir la carta para ver como estaba Fulana esa noche*
Amiga 2: Bueno...*Fulana*, qué noche tan especial hoy!!!, sé que estas RE emocionada y que esperaste esto MUCHÍSIMO tiempo, qué puedo decirte...sabés que vales ORO para mi, sos una de las personas más importantes en mi vida, y SIEMPRE lo vas a ser, somos tan iguales, y me conocés tanto que con UNA SOLA MIRADA ENTENDES TO-DO, como aquella noche que estabamos en * matiné random* y paso lo que sabes que pasó y me miraste y nos morimos de la risa. Sos una personitititita hermosa, con unos valores enormes, a la cual me MUERO si la pierdo, siempre juntas, lo sabés, feliz cumple hermosita mia, te amo.
Amiga 3: Hay *Fulana* por fin llegó el día! cuánto lo estuvimos esperando no?, quiero que sepas que me hace muy feliz estar acá con vos a tu lado, despues de unos dos años en los que pasamos por TO-DO, desde rateadas hasta noches enteras sin dormir en tu casa, todas esas cosas me enseñaron la clase de persona que sos, linda, hermosa, romántica, simpática, tierna, graciosa, divertida, buena onda, buena persona, se que puedo confiar TODO con vos, sos mi mejor amiga, mi hermana, y me alegra mucho estar hoy acá con vos *repite*, sos lo más importante que tengo en la vida, gracias por todo lo que hacés por mi, feliz cumpleaños.
Amiga 4: Bueno, háganse la idea de que dice un texto relativamente igual a todos los anteriores, con la misma clase de frases que transcribi irónicamente palabra por palabra.
Termina la carta popular, la quinceañera se levanta de sus aposentos, abrazo general, tanta emoción que se veía que las chicas tenían como espasmos, temblaban y se sacudían cual contacto con un tomacorrientes mojado.
A esta altura ustedes tienen la libertad de pensar que soy una vieja demasiado cínica metida en el cuerpo de una chica de 19 años a la cual la separan no más de cuatro años de aquellas personas pero que es tan amargada que no puede ver las cosas con buenos ojos.
Pero la realidad es que si bien todo este acontecimiento me resultó irónicamente cómico, también sentí una especie de envidia por esas chicas.
¿Por qué? porque no tienen idea de lo que dicen, y por eso mismo son felices con cada minúsculo hecho que pasa en sus vidas.
Faaa, Stefanía, vos si que tenés idea de la vida misma no? La verdad que no, soy totalmente conciente de que me falta demasiada tela por cortar en mi vida, pero aprendí que hay ciertas cosas que cuando era más chica decía con total soltura y que ahora mi propia cabeza me limita a hacerlas porque sé que no son así.
Pero a los quince años era prácticamente igual a todo ese manojo de adolescentes exaltados que se creían que tenían todo cubierto. Yo también pensaba que mis amigas iban a ser las mejores por siempre, también creí que podía apoyar en todas a mis seres queridos, y que de igual manera ellos lo iban a hacer por mi, que había confianzas que eran inquebrantables, también creía que había cosas que durarían para siempre, y de hecho lo creía hasta hace muy poco para ser sincera.
Era lindo creer en todas esas cosas, proyectar tu futuro en base al momento que estabas viviendo y que todo se mantendría igual. Y la verdad que es un trago amargo ver que pocos años después de creer en todo eso, hay personas que creíste que iban a estar para toda la vida y que sin darte cuenta ves que no sabés de ellas hace meses, ver como las personas toman caminos separados porque esta confianza inquebrantable, esa hermandad que había en el aire no resultó ser así; que después de varias situaciones difíciles te das cuenta que en alguna estuviste sola, en alguna esperaste que esa persona que te juró apoyo incondicional está mas preocupada mirando su propio ombligo que haciendo lo que prometió hacer.
Y en todo ese mar de decepciones también aparecen personas nuevas, valores nuevos, que de cierta manera tapan esos vacíos.
Si, hay cosas que no se recuperan, ni se reemplazan, pero las pocas cosas que quedan toman más valor.
Hoy me detengo a pensar y me doy cuenta que estoy pasando por una realidad totalmente diferente que hace cuatro años, hoy veo que estoy más sola, que los grupos se desintegraron, que valoro más los pocos momentos que paso haciendo lo que quiero hacer, que los problemas ahora son más pesados y que no hacer la tarea de geografía ya no es el centro de mis preocupaciones, que no necesito que alguien venga y me demuestre con palabras lo que es o pretende ser para mi, sino que son los actos los que hablan por si mismo, y que por ese motivo son irrelevantes esas palabras. De cierta manera todo se redujo, pero cobró un valor mas importante.
Y sin embargo extraño esas épocas, porque si, soy una melancólica con todas las letras; pero realmente quisiera volver a tener quince años, y tener ese pensamiento tan...no se... inocente con respecto a la vida en general, creer que las cosas son más simples y tener una vida más simple también. Cosas que obviamente, en su momento no las sabés ver, pero al pararte a la distancia te das cuenta de eso justamente...de la distancia que tienen ahora esas cosas.
Supongo que puedo decir que todo se debe a que simplemente voy madurando y las cosas cambian completamente su perspectiva, pero siempre asocié el concepto de madurar con el de entender mejor las cosas y que eso te haga transitar mejor el camino, sin estar tan perdido, ser más despierto, tener las cosas más claras. Si es así, ¿puedo decir que he madurado nada más por darme cuenta de que antes era más inocente y que quiero volver a eso? No suena muy maduro ese pensamiento, a veces solo pienso que con los años voy encontrando más motivos para amargarme o encerrarme, y que jamás me voy a conformar, porque dentro de cinco años seguramente piense que a los 20 mi vida era demasiado fácil, de hecho estoy completamente segura de que eso es lo que voy a tener en la cabeza.
Es curioso que un simple cumpleaños de una tal desconocida despierte tantas conclusiones (y dudas) en mi cabeza, lo más seguro es que aquella chica de la cual siquiera se su nombre, en estos momentos esté acostada pensando en el día "más inolvidable" de su vida mientras que yo estoy acá sentada pensando en lo rápido que pasa el tiempo y lo rápido que voy creciendo.
Tenía ganas de exteriorizarlo, no se bien por qué.
Será hasta otra vez, blogsito
viernes, 2 de abril de 2010
Grapevine Fires
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